CCOO.
– El texto de Ley de Mutuas aprobado en el Consejo de Ministros ha sido
trasladado a las centrales sindicales para su conocimiento sin existir un marco
real de diálogo social en una cuestión trascendental para la salud y la
seguridad de los trabajadores.
21-07-2014 – La reforma de la Ley de Mutuas aprobada hoy en
el Consejo de Ministros refuerza, contra el criterio expresado por los
sindicatos, el carácter privado de estas entidades y les mantiene competencias
que han ido asumiendo a lo largo de los años (gestión de la prestación económica
de IT por contingencia común, prestación por hijo enfermo, cese de actividad de
autónomos), lo que parece cuestionar, de forma injusta, la capacidad, en nuestra
opinión más que acreditada del Instituto Nacional de la Seguridad Social, del
Servicio Público de Empleo y de los medios públicos para gestionar estas
prestaciones.
riesgos laborales y no acaba de fijar un compromiso firme de Seguridad Social
con la financiación de actividad preventiva, a la vez que fuerza la venta o
disolución de las Sociedades de Prevención adscritas a las Mutuas sin
comprometer un diálogo pausado que evite perjudicar a este sector. Con el texto
actual no se garantiza la calidad de los servicios, ni la estabilidad en el
empleo, ni la continuidad del trabajo de aquellas Sociedades de Prevención que
eran eficaces en la reducción y control de daños.
primeros borradores del RD de gestión de la IT en los primeros 365 días, el
Gobierno retira a las Mutuas la posibilidad de alta ante el silencio
administrativo de los Servicios Públicos de Salud, la reforma refuerza, de forma
absurda, las capacidades de control de las Mutuas desde el primer día de baja,
estableciendo un procedimiento por el que pueden proponer el alta a la
inspección médica del sistema público de salud y de no ser atendida esta
petición en 5 días, se les abre la posibilidad de presentar recurso ante el INSS
que dispondría de 4 días para resolver el expediente. Además, otorga a las
Mutuas la capacidad de declarar justificada o no la incomparecencia del
trabajador ante una propuesta de revisión médica por parte de la Inspección
Médica del Sistema nacional de Salud, en una delegación de funciones de control
que rechazamos. Todas estas modificaciones se apoyan en criterios economicistas
(evitar un excesivo absentismo laboral, a nuestro juicio inexistente) apartando
de las prioridades la recuperación de la salud de los trabajadores.
cierto que la reforma ajusta los recursos de las reservas de las que pueden
disponer las Mutuas, pero se mantienen algunos conceptos indeterminados que
generan dudas por el uso que se pueda hacer de estos recursos públicos
gestionados por las entidades colaboradoras. Incluso su nueva denominación
(Mutuas Colaboradoras de la Seguridad Social) no disimula que en un futuro se
les pueda seguir derivando competencias públicas.
su opción por el refuerzo de las Mutuas, mantiene criterios de dirección y
tutela sobre las mismas y clarifica las responsabilidades de sus Presidentes y
Juntas Directivas, aunque en nuestra opinión debería haberse profundizado en
esta línea de control público, máxime si se tienen en cuenta los casos de
malversación de recursos en el histórico de algunas Mutuas.
CCOO el Gobierno ha perdido la ocasión de consensuar una ley que pudiese
perdurar a futuro por el establecimiento de unas bases que contasen con la
aprobación de todos los implicados en este sector, tan importante, ya que
estamos hablando de la salud de los trabajadores y trabajadoras.