Las
reformas en la banca española, alabadas por el FMI, han supuesto la
pérdida de 81.575 empleos en el sector financiero y el cierre de
17.019 oficinas entre los años 2008 y 2016.
Según el análisis de CCOO,
la reforma del sistema financiero ha tenido consecuencias no
evaluadas desde la perspectiva macroeconómica del FMI. El incremento
de clientes excluidos del sistema financiero y del acceso al crédito
se ha visto favorecido por la drástica reducción de oficinas
bancarias, siendo las personas desempleadas, las PYMES y, en otro
sentido, las zonas rurales ejemplos claros de este problema. Solo en
el año 2016 se perdieron diariamente 6 oficinas bancarias en
España.
Por
otra parte, la reducción de entidades empieza a suponer una
disminución de la competencia que afecta a los clientes en precios y
servicios. Para CCOO ?cada vez hay menos personas que atienden a
personas en las entidades bancarias.?
Desde
CCOO se ven con preocupación los procesos de privatización de las
entidades intervenidas durante la crisis. Sería irresponsable
malvender entidades que han supuesto una fuerte inversión de dinero
público y que pueden atender la necesidad de que exista una banca
pública que actúe en el mercado garantizando la competencia entre
entidades y la inclusión financiera de determinados colectivos.
