El
Convenio Colectivo Estatal de Restauración Colectiva regula las condiciones de
más de 100.000 trabajadores en todo el país y 2.500 en Aragón. CCOO ha
coordinado unas movilizaciones en las principales capitales contra los
incumplimientos constantes de las grandes empresas del sector en materia
laboral y la pasividad de las instituciones contratantes.
El sector de colectividades agrupa a los servicios de elaboración
y distribución de comida en colegios, guarderías, cuarteles, residencias,
comedores de empresa, hospitales, etc. Hace un año se firmó el Primer Convenio
de Restauración Colectiva que recoge todas las peculiaridades de un sector que
hasta ese momento se regulaba a través de los convenios colectivos de
hostelería de ámbito provincial.
El convenio debería permitir que todas las empresas de este sector
tuvieran las mismas reglas de juego en todo el país, especialmente cuando se
presentan a un concurso público para obtener la concesión y así evitar las
ofertas temerarias de algunas empresas rebajando los costes laborales.
Durante un año, tras la firma del convenio, la lucha de CCOO ha
sido que las grandes multinacionales que conforman la patronal del sector y que
suscribieron el convenio, cumplieran lo acordado, con el fin de evitar que la
«guerra» de ofertas entre las empresas a la hora de concursar tuviera
como damnificados a los trabajadores y trabajadoras.
Sin embargo, pasado este tiempo, el sindicato denuncia que las
empresas siguen haciéndose competencia desleal incumpliendo el articulado del
convenio colectivo, haciendo interpretaciones torticeras Y reduciendo salarios.
Precisamente, en el día de hoy se celebra un juicio en la Audiencia Nacional
por la actividad de algunas empresas que cambian el convenio colectivo de sus
plantillas a otros con condiciones sensiblemente inferiores.
Mientras, la otra parte de este sector, los que ofertan
(administración pública, empresa privada) miran hacia otro lado y sólo se
interesan por el precio del servicio contratado.
El día 8 de febrero CCOO ha coordinado una movilización en las
principales capitales del país, concentrándose en Zaragoza a las 10 de la
mañana frente a la sede del Gobierno de Aragón como denuncia por los reiterados
incumplimientos de la patronal y la pasividad de nuestras instituciones.