Del Canto y Hernández buscan fórmulas para cumplir las exigencias del Gobierno

El consejo de administración de la entidad no fijó plazo para la presentación de este estudio, pero alguno de los pocos que
intervinieron puso el acento en la necesidad de que no se alargue
demasiado. Evaristo del Canto y Lucas Hernández tendrán que ponerse ya
manos a la obra. Al menos sobre el papel no hay una hoja de ruta
establecida.

El consejo de administración de Caja España-Caja Duero acordó ha
acordado estudiar las alternativas posibles para cumplir antes de
septiembre con el 10% de capitalización que exigirá el Gobierno de Zapatero a las entidades financieras que no
coticen en bolsa y dependan en más de un 20% de los mercados mayoristas.

Para ello, el ‘macroconsejo’ aceptó por unanimidad la propuesta del presidente, Evaristo del Canto, para que él y el director general, Lucas Hernández, lleven a cabo todos los sondeos posibles, «con una mentalidad» abierta, con el fin de buscar soluciones que eviten la bancarización de la ‘supercaja’ o la entrada del Gobierno en el caso de que éste inyecte más fondos públicos.

El consejo de administración de la entidad no fijó plazo para la presentación de este estudio, pero alguno de los pocos que
intervinieron puso el acento en la necesidad de que no se alargue
demasiado. Evaristo del Canto y Lucas Hernández tendrán que ponerse ya
manos a la obra. Al menos sobre el papel no hay una hoja de ruta
establecida.

Las fuentes consultadas por EL MUNDO estiman que un período razonable
para presentar propuestas al consejo de administración podría ser un
mes, «aunque sería deseable que fuera antes».

Alternativas

No son muchas las alternativas posibles. Expertos consultados por este medio apuntan a una nueva fusión o alianza con algunos de los grupos ya existentes, la desinversión de activos
financieros (títulos de empresas y renta fija), la venta de pisos y
solares, la recompra de participaciones preferentes sin compromiso de
recompra o el recurso a los mercados internacionales, que exigirían
derechos políticos.

En el informe presentado por Lucas Hernández, no se informó ni de las necesidades de capital que podría tener Caja España-Caja Duero ni del ‘core capital’ que tiene la entidad en este momento, ya que está a la espera de la propuesta normativa del Gobierno para cerrar las cuentas.

Sin embargo, sí presentó a los consejeros un informe en el que se
pone de manifiesto que en los dos últimos meses del año, la caja ha sido
capaz de captar pasivo, rompiendo una tendencia que se
venía produciendo en los últimos meses de pérdida de depósitos, y
reducir notablemente su índice de morosidad, informa Ical.

El consejo de administración se desarrolló en León durante solo hora y
media en un ambiente de perfil bajo. Sólo se produjeron dos
intervenciones, de los socialistas Enrique Clemente y Zenón Jiménez-Ridruejo. «Como si todo el mundo diera por hecho que había que hacer algo», destacó un miembro del consejo, pero nadie más habló.

Éste fue el principal punto del orden del día, aunque el consejo de la caja aprobó también las cuentas de 2010,
que en breve tendrá que remitir al Banco de España. La decisión
acordada este jueves fue estudiada el día anterior en la comisión
delegada del consejo que hace las veces de ejecutiva y ratificada por
sus integrantes.

J. Luis F. del Corral | Valladolid

el mundo