inhumano por naturaleza porque las personas son elementos al servicio de la
producción de bienes, o si queremos llamarlo de mala manera, al servicio de las
empresas.
El liberalismo es una
fría ecuación cuyas variantes giran en torno a un único resultado: se produce
para vender bienes y así generar beneficios, que a su vez se invierten de nuevo
para generar más bienes y beneficios. Es la esencia del capitalismo.
Libertad y
liberalismo comparte idéntica raíz semántica pero no son conceptos similares.
Liberalismo es sinónimo de desregulación. Desregulación para controlar la
competencia en los salarios, desregulación en materia fiscal, desregulación en
las condiciones de trabajo, desregulación para contratar o desregulación para
despedir, por poner ejemplos.
El liberalismo es
inhumano por naturaleza porque las personas son elementos al servicio de la
producción de bienes, o si queremos llamarlo de mala manera, al servicio de las
empresas. En el algoritmo liberal las personas son elementos prescindibles
porque lo importante es el beneficio de la mal llamada propiedad.
En Comisiones Obreras
creemos que las personas trabajamos para vivir y desarrollarnos como
individuos. Eso creemos que es la libertad. No creemos que tengamos que vivir
para trabajar ni para producir bienes para la propiedad, eso en los supuestos
donde haya una propiedad.
Desde CC.OO.
defendemos que, con independencia de la titularidad, el trabajo y las empresas
son un bien al servicio de la sociedad, lo que llamamos responsabilidad social
corporativa. Por el contrario, el modelo liberal copiado de Estados Unidos nos
dice que esto es al revés, que la sociedad está a merced de las grandes
corporaciones y multinacionales (El Dilema de Michael Mann
1999).
Las teorías del
liberalismo defienden que la desregulación incentiva el crecimiento y la
actividad económica, y puede que hasta los liberales sean personas realmente
cordiales, dentro de su lógica liberal. Lo que sucede es que la desregulación
es contraria a un reparto más equitativo de la riqueza y del trabajo. Esto a su
vez genera fractura social, pobreza y exclusión. Si no se tiene un trabajo
digno uno no se desarrolla como individuo, por lo tanto no se es libre y el
individuo se convierte en un paria. De ahí que sin trabajo no existe la
libertad, lo que viene a denotar que libertad y liberalismo son conceptos
completamente opuestos.
Frente al liberalismo
Comisiones Obreras opugnamos un modelo social de corte intervencionista. Hay
quien dice hoy que la lucha de clases es un concepto anticuado, y quién sabe si
algún día llegará a serlo, probablemente
el mismo día en que desaparezca el modelo liberal. También puede que
esto no ocurra nunca, porque las relaciones entre empresario y trabajador no
son unas relaciones entre iguales, y de ahí surge el conflicto y la negociación
colectiva como medio de equilibrio.
CC.OO. creemos que
las empresas están formadas por personas. Las mesas, los ordenadores o los
locales no son empresa. Por eso creemos que salvar a una empresa es salvar a
las personas que la integran.
En
CC.OO. creemos que en las empresas lo imprescindible son las personas y el
Estado debe poner todos sus medios al servicio de esa premisa.