El Consejo de la Caja analizará mañana los pasos a seguir tras el plan del Gobierno

Nadie desde la dirección de Caja
España-Duero quiso ayer hacer valoraciones sobre este nuevo marco
financiero que se avecina, pero abordará el problema en la reunión del
Consejo de Administración de la entidad que se celebrará en León mañana
por la tarde.

El Gobierno ha dado una nueva vuelta de tuerca a cajas de ahorro y
bancos dentro de su plan de ajuste del sistema financiero español. Y lo
ha dejado claro: o se cumplen los objetivos y se cuenta con un capital
básico, el llamado -˜core capital-™, equivalente al 8% de los activos
ponderados por riesgo, o en otoño deberán convertirse en bancos y corren
el riesgo de ser nacionalizadas. La entidad resultante de la fusión
entre Caja España y Caja Duero, según fuentes de la propia Caja a las
que ha tenido acceso DIARIO DE LEÓN, no cumple «ni de lejos» con esta
nueva exigencia del Gobierno y del Banco de España y está abocada a
convertirse en un banco.

Nadie desde la dirección de Caja
España-Duero quiso ayer hacer valoraciones sobre este nuevo marco
financiero que se avecina, pero abordará el problema en la reunión del
Consejo de Administración de la entidad que se celebrará en León mañana
por la tarde. De hecho, en esa reunión está previsto que se tomen las
primeras decisiones sobre el camino a seguir desde ahora y hasta finales
de septiembre, fecha límite que ha fijado la vicepresidenta económica
del Gobierno, Elena Salgado, en su comparencia del lunes para poder
cumplir las nuevas exigencias del plan.

 

El temor de las cajas. Algunas cajas de ahorros temen que el Gobierno les acabe exigiendo un
nivel de capital básico de hasta el 8,5 % de sus activos ponderados por
riesgo, en lugar del 8 % como a los bancos, que ya limitaría
sustancialmente los aprobados a seis cajas y cuatro alianzas o fusiones.

Según fuentes del sector consultadas por Efe, el Ejecutivo
baraja una horquilla que podría llegar al 8,5% para las cajas, con el
argumento de restaurar la confianza del sistema financiero, aunque ello
suponga unas mayores necesidades de «core capital».

El «core
capital» es la proporción de los fondos de los que una entidad puede
disponer libremente respecto a los activos ponderados por riesgo y según
las normas internacionales de Basilea III tendría que ser de al menos
el 7%, pero el Gobierno lo ha elevado al 8%. Elena Salgado, advirtió de
que la exigencia de capital «podrá ser superior» en algunos casos, sin
concretar la proporción exacta, y fuentes del Ministerio explicaron ayer
que será el Banco de España quien tome una decisión al respecto.

En cualquier caso, las cajas critican que esa «imprecisión» porque
creen que «sólo» da ventaja a sus competidores, los bancos, que conocen
desde ya que se les demandará un «core capital» del 8%.

De
hecho, hay varias fórmulas para que las entidades eleven sus fondos
propios como desprenderse de activos, generar plusvalías con sus
participaciones o incluso, si se los permite el Banco de España, con el
trasvase de provisiones específicas a genéricas, ya que éstas sí cuentan
como capital básico.

Para las cajas, el hecho de que no se haya
concretado el nuevo capital mínimo necesario se interpreta como más
«presión» para que se conviertan en bancos y capten fondos privados
antes de que llegue el otoño y el Estado tome una participación en
ellas, con derecho de representación.

Por el momento, con los
últimos datos oficiales (septiembre de 2010) sólo superan el 8% de core
capital seis cajas: Unicaja, la más solvente, con el 13,4%, seguida de
Caja Vital, con el 11,6%; de La Caixa, con el 8,7%; de Ibercaja, con el
8,5%, y Ontiyent, con el 8,01%. Asimismo, la guipuzcoana Kutxa superaría
ampliamente las exigencias, con el 12,5 %, aunque sus datos se refieren
a junio de 2010. También conseguirían un aprobado la fusión de la BBK y
Cajasur y las alianzas de Banca Cívica, de la CAM y Cajastur, y de Mare
Nostrum, según los datos facilitados, que en unos casos se refieren al
cierre de 2010 y en otros son anteriores. No llegan al 8% ni el banco
encabezado por Caja Madrid y Bancaja, pero tampoco las fusiones
tradicionales de Unimm, CatalunyaCaixa, Novacaixagalicia y Caja Duero y
Caja España.

f. ramos / agencias león | madrid

Diario de León