El Tribunal Constitucional germano da el visto bueno a la ratificación
por Alemania del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de
rescate europeo que previamente había sido aprobado por las dos cámaras
parlamentarias.
El máximo tribunal germano desestimó los recursos presentados contra el MEDE y el pacto fiscal por carecer de fundamento.
Eso sí, este tribunal acepta ambas cuestiones pero con ciertas
condiciones. El Constitucional germano asegura que se debe garantizar
que las obligaciones de Alemania al MEDE no sobrepasen los 190.000
millones de euros sin la aprobación de la Cámara Baja del Parlamento.
La ratificación del MEDE se encontraba en suspenso desde su
aprobación parlamentaria el pasado 29 de junio por varios recursos
impuestos por grupos euroescépticos y ha retrasado la entrada en vigor
del fondo, que estaba prevista inicialmente para el pasado mes de julio,
porque al necesitar la ratificación por parte de al menos el 90% de sus
participantes, no podía estar operativo antes de que Alemania se
pronunciara al respecto.
El retraso de la ratificación alemana se debió a la decisión del
pasado mes de julio del Constitucional germano de analizar en
profundidad las reclamaciones para aplicar medidas cautelares
presentadas por distintas agrupaciones sociales, euroescépticos y el
partido ‘La Izquierda’ que denunciaban que la adhesión a estos tratados
suponía una cesión de soberanía que exigiría la revisión del texto
constitucional germano al debilitar la capacidad de supervisión del
Parlamento alemán respecto al dinero de los contribuyentes alemanes.
Ahora una vez que los jueces del máximo tribunal germano han dado luz
verde a ese fondo de rescate, el presidente de Alemania, Joachim Gauck,
ya puede estampar su firma para darle validez.
Junto al MEDE se encuentra también pendiente de la firma presidencial
el pacto fiscal europeo, directamente relacionado con ese fondo de
rescate, que hoy también ha sido aprobado por el Constitucional alemán.
El veredicto del tribunal ha evitado que se produzca una grave crisis en
el seno de la Unión Europea y la consecuente desestabilización de los
mercados.
Está previsto que tras esta decisión la canciller alemana, Angela Merkel, se pronuncie para ofrecer una primera valoración.
12.09.2012 Expansión.com