La
patronal de banca vuelve a insistir en su discurso neoliberal y de
desregulación de las condiciones laborales del sector. Para que no
se nos olvide, resumimos: hay que modernizar el sector, adaptarse a
los cambios, transformar el Convenio. Que se traduce en suprimir los
conceptos de antigüedad y las pagas de beneficios, ampliar la
movilidad geográfica al doble, suprimir los ascensos regulados,
aumentar la flexibilidad en jornada, y un largo etc. del mismo tenor.
El
rechazo sindical al futuro que se deduce de estas propuestas ha sido
puesto sobre la Mesa por CCOO, reclamando un cambio de posición de
la AEB.
Nos
estamos jugando en este Convenio nuestra nómina, nuestros horarios,
nuestras condiciones laborales, de ahora y de futuro. Hay dos
planteamientos distintos del sector financiero que se dibujará para
los próximos cuatro o diez años:
–
Queremos un Convenio que ordene e impulse el sector para recuperar la
reputación corporativa y profesional, que cuente en primer lugar con
el compromiso y el reconocimiento de sus trabajadoras y trabajadores.
–
No queremos un sector low cost, de tratamiento dual de las
plantillas, de pérdida de conceptos salariales,
de desregulación de la carrera profesional.
CCOO
hemos explicado los puntos básicos de un acuerdo posible y
necesario: que garantice el empleo, procure una recuperación
salarial cierta, mejore las condiciones de trabajo y reconozca la
profesionalidad de las plantillas. Que
permita al sector cumplir su importante función social con unas
plantillas comprometidas, integradas e ilusionadas con incentivos,
tanto económicos como de conciliación de la vida profesional y
familiar, con políticas activas de igualdad y con carreras
profesionales definidas.
Es
necesario abrir otro camino, el de un buen Convenio.
Esas propuestas, las que compartimos con todas las trabajadoras y los
trabajadores de los bancos, las vamos a concretar en la siguiente
reunión, del próximo 27 de abril.
CCOO
hemos aprovechado para informar, por la repercusión que pudiera
tener aún tratándose de Convenios diferentes, y denunciar la
hipocresía, el cinismo, el doble discurso de los responsables de
BANKIA,
que
pretenden imponer, con los recursos del miedo y la confusión, la
jornada partida a sus trabajadores y por ende a todo el sector
financiero.