El ministerio de trabajo acepta considerar los atracos como riesgo laboral

COMFIA-CCOO propondrá a Interior, Trabajo y Patronales del Sector la creación de una Comisión de Prevención de Delitos Financieros.

COMFIA-CCOO ha batallado por que se considerara el atraco como un
riesgo laboral no solamente físico sino también psíquico ya que muchas
de las secuelas del estrés producido durante el asalto se manifiesta
transcurridos días, semanas incluso, desde el episodio violento (estrés
post-traumático). Las manifestaciones son múltiples: terrores,
ansiedad, miedo a volver a la oficina, depresión,…

En defensa de estos criterios efectuamos consulta al Ministerio de
Trabajo. Basándose en la respuesta del Instituto Nacional de Seguridad
e Higiene en el Trabajo nos ha comunicado su intención de aceptar este
planteamiento y considerar estos episodios como riesgo laboral.

Para solictar una copia del documento dirigir un correo electronico a
jmmurcia[arroba]comfia.ccoo.es

El Sindicato propondrá a los Ministerios de Interior y Trabajo y a las
patronales del sector, la constitución de una Comisión de Prevención de
Delitos Financieros que, junto a los sindicatos más representativos del
sector, examine la situación de la seguridad en el sector con una
perspectiva que incluya la protección de la integridad de clientes y
empleados, tanto física como psíquica, y sirva para mejorar la
prevención y la lucha contra este tipo de delitos.

Todos los intentos del Sindicato por recabar datos sobre la evolución
del número de atracos a entidades financieras han sido en balde por el
oscurantismo del Ministerio del Interior y de las propias Empresas pero
la información fragmentaria de la que disponemos nos permite afirmar
que los atracos que se están sufriendo son más violentos y que las
oficinas bancarias sufren una verdadera plaga de bandas de
«descuideros» que o bien roban dentro de las propias oficinas o, a sus
clientes, en las inmediaciones de las mismas.

Los delitos informáticos también están viendose incrementados, no se
trata ya solamente del «phising» o ataques vía correo electrónico a los
usuarios de banca electrónica sino de la manipulación de los cajeros
automáticos que suponen un floreciente negocio para las mafias.

La prevención y el combate contra estos delitos se une al necesario
papel del sector financiero como baluarte contra el blanqueo de
capitales.