El premio Andalucía Turismo a Josefa García Lupiañez, un reconocimiento a la lucha de décadas del colectivo de camareras de piso

El
sindicato considera que la concesión del Premio del Turismo 2017 en
la modalidad de trabajador/a del sector tiene un enorme simbolismo,
más allá del merecido reconocimiento a la persona de «Pepi»
García Lupiañez. Este premio reconoce la lucha de las mujeres para
incorporarse al mundo del trabajo y, en especial, de las camareras de
piso, que llevan peleando desde hace décadas por visibilizar a un
colectivo muy precarizado, especialmente tras la Reforma Laboral, y
dignificar sus condiciones de trabajo. 

La
concesión de este premio a Josefa García Lupiañez, ‘Pepita’, como
la conocen en su entorno, supone el reconocimiento a toda una vida de
trabajo que comenzó en una fábrica textil de Málaga con apenas 14
años
.

De
carácter rebelde, contestatario y comprometido con los más
desfavorecidos, comenzó a militar en las JOC (Juventud
Obrera Católica) para pasar posteriormente a CCOO, aún en la
clandestinidad. Tras ser despedida de dos fábricas por defender
mejoras de las condiciones laborales y detenida por la policía en
una manifestación, en 1978 empieza a trabajar en la hostelería como
camarera de piso. De nuevo, en 1979 es despedida del hotel por
participar en la gran huelga de hostelería que se organizó ese año.

En 1981 comienza a trabajar en
los Apartamentos Sol-Timor, donde continúa en la actualidad. Al año
siguiente, fue elegida miembro del Comité de Empresa en la
candidatura de CCOO. En 1986, su compromiso sindical le lleva a
realizar una huelga de hambre en la puerta del hotel contra el
despido de una compañera,
cuyo resultado sería la readmisión de
esta compañera en otro establecimiento de la cadena. Años después,
en 1991, sería de nuevo despedida. Comenzó para Pepita un nuevo
calvario judicial que se cerraría cinco años después cuando
consiguió ser readmitida.

Su compromiso con la lucha
sindical le ha llevado a formar parte de la Comisión Negociadora del
Convenio Colectivo Provincial de Málaga, y también de las
ejecutivas de la Federación de Hostelería de Andalucía, primero, y
la Federación Estatal de Hostelería de CCOO, después. Desde su
cargo de Secretaria General de la Sección Sindical de CCOO del Grupo
Meliá, actividad que sigue compatibilizando con su trabajo de
camarera de piso, cada día pelea por la dignificación del colectivo
de camareras de piso, profundamente afectado por las
externalizaciones y muy precarizado, y maltratado, en algunos
hoteles.

CCOO
aprovecha este merecido galardón para agradecer a las mujeres y
hombres que, como «Pepita», luchan para que el turismo en
nuestra comunidad conjugue prestigio internacional, calidad y
servicio con unas condiciones laborales acordes con la excelencia
perseguida.

Igualmente,
vuelve a insistir en la importancia de que este premio, que reconoce
la labor de los profesionales del sector, sirva también para
concienciar a los empresarios hoteleros de la necesidad de trasladar
los magníficos resultados de visitantes, pernoctaciones y
rentabilidad a las condiciones laborales de sus plantillas. Porque no
es admisible que esta realidad tenga una
Cara
B

ejemplificada en precariedad, temporalidad y falta de derechos
laborales.

Andalucía
se merece un modelo turístico sostenible y socialmente responsable,
basado en la calidad del servicio, así como en la estabilidad en el
empleo, la cualificación y la formación profesional de los
profesionales que lo prestan, frente a modelos cortoplacistas,
centrados en la maximización del beneficio a costa de la competencia
desleal y el dumping, las externalizaciones, el ajuste de costes
laborales y el fraude de ley.  

Camareras de piso