El Gobierno regional expone que «debe de haber otras fusiones que
se estén gestando en estos momentos y sobre las que no se habla»
La temperatura política sigue caldeando el proceso de fusión entre CCM
y Unicaja. Mientras los socialistas exige a la oposición respeto al
proceso, el PP insiste en su argumento de que la Caja no debe moverse
de la comunidad.
PSOE, José Manuel Caballero, afirmó ayer no estar dispuesto a consentir
«en silencio» la escalada de crispación en la que se encuentra
instalado el PP, que «no hace más que insultar y descalificar a
Barreda». A su juicio, la actitud popular «tiene un tufo electoralista
exagerado y está pensada con el único fin de enturbiar y enredar».
Por
este motivo, adelantó que su partido, por el momento, no va a llevar a
los tribunales a los populares, pese a que existen «argumentos
suficientes», pero «no queremos judicializar la vida política y tampoco
aumentar la crispación», justificó.
Caballero señaló que el
proceso de integración que se ha iniciado entre CCM y Unicaja, si llega
a buen puerto, «va a ser positivo para mejorar y favorecer las
relaciones empresariales y comerciales entre la Región y Andalucía». En
este sentido, insistió en que hay que dejar trabajar a los órganos de
dirección de ambas entidades con tranquilidad y sin interferencias.
«El
mayor peligro que corre este acuerdo es que desde los dirigentes del PP
intenten manosear esta posible fusión que es conveniente, acertada y
que es una respuesta al momento actual», concluyó.
Por su parte, el
secretario regional de los ‘populares’, Vicente Tirado, anunció que el
PP presentará mociones en todos los ayuntamientos de la comunidad y en
la Diputación de Cuenca con una doble reivindicación: la permanencia de
la sede social de CCM en Cuenca y la defensa «presente y futura» de los
3.000 empleos de la Caja.
Asimismo, el PP volvió a criticar el «hermetismo informativo» sobre la solvencia de CCM.
En
otro orden de cosas, el Comité de Garantías del PP ya ha comenzado a
trabajar sobre los expedientes disciplinarios abiertos contra Germán
Chamón y Tomás Martín-Peñato, por negarse a dimitir como consejeros de
CCM, tal y como les exigió la dirección del partido. Por el momento, el
PP no se pronuncia sobre el caso de Francisco Galán Polo, afiliado del
partido que ha entrado en el Consejo de la Caja en sustitución de los
dirigentes populares que sí presentaron su renuncia.
La Junta no quiere ruido.
Desde
el Gobierno regional se volvió a pedir ayer que la confrontación
política sobre CCM se rebaje. Lo reclamó el consejero de Presidencia,
que recordó «que el dinero no quiere ruido». José Valverde indicó
además que «en estos momentos debe de haber otras fusiones que se estén
gestando y sobre las que no se está hablando».
El consejero ironizó
también sobré las críticas que han recibido de que la operación
financiera de CCM y Unicaja está politizada. «En ese sentido, si
estamos pidiendo que no haya politización del tema, parece un poco
absurdo que los partidos políticos estemos hablando del mismo», comentó.
IU pide vigilancia
El
coordinador regional de Izquierda Unida, Daniel Martínez, se mostró
ayer expectante ante el principio de acuerdo alcanzado por CCM y
Unicaja para su integración y dejó claro que «no se fía» de los
gestores de la entidad regional, por lo que pidió que el Banco de
España vigile el proceso. En declaraciones a Europa Press, Martínez
insistió en que la postura de Izquierda Unida es «positiva», pese a que
señaló que debe hacerse con las garantías suficientes tanto para los
trabajadores de CCM como para los intereses de la Región.
Aismismo,
esta formación política instó «a las autoridades políticas y económicas
a aseguren los puestos de trabajo, los depósitos de los impositores y
la obra social y cultural de Caja Castilla-La Mancha».