CCOO
señala que, además de los inconvenientes que el retraso en la
adjudicación del programa del IMSERSO ha ocasionado a los cerca de 1
millón de pensionistas y jubilados que participan en este programa
público de vacaciones, el retraso en su puesta en marcha también ha
afectado a una parte sustancial de los cerca de 300 hoteles, empresas
de transporte y agencias de viajes.
El
retraso ha supuesto, en concreto, la pérdida de unos 3.500 empleos
que conforman buena parte de las plantillas de las distintas zonas
turísticas, que dependen de la puesta en marcha inmediata del
Programa de Turismo Social del IMSERSO para no verse obligados a
cerrar sus puertas durante la temporada baja. Además de la
importante repercusión económica sobre el sector hostelero, también
se han visto afectados miles de empleos indirectos en el conjunto de
las zonas turísticas afectadas, de forma especialmente relevante en
el caso de los destinos de Baleares y Canarias, que a fecha de hoy
todavía no saben cuándo comenzarán a llegar los primeros turistas
de este programa, que cuenta en estos destinos con un presupuesto de
198 millones de euros.
Todo
ello está suponiendo que más de treinta hoteles en las islas de
Mallorca e Ibiza hayan cerrado ya sus puertas, y más de 2.000
trabajadores fijos discontinuos hayan sido enviados al desempleo. Del
mismo modo, en Canarias también se han visto afectados cientos
trabajadores eventuales.
Los
destinos en las costas peninsulares, cuyo programa está dotado con
un presupuesto de 277 millones de euros, y los destinos de interior,
con 71 millones de euros, ya están en marcha y a pleno rendimiento,
con los primeros lotes de turistas disfrutando de sus vacaciones. El
retraso de más de mes y medio ha supuesto que muchos trabajadores
indefinidos se hayan visto obligados a consumir anticipadamente sus
vacaciones; en el caso de los fijos discontinuos que se suspendiese
su contrato y fueran enviados al desempleo, y en el de los
trabajadores eventuales directamente se les despidiera; aunque es
cierto que la puesta en marcha finalmente del programa ha podido
recuperar en parte esta situación.
Hay
que recordar, además, que junto a la pérdida de empleo de las
plantillas de trabajadores directamente afectados por el retraso de
la puesta en marcha del programa, también se ve comprometida la
actividad de otros sectores tales como el comercio minorista, los
bares y restaurantes, las empresas de ocio, etc.
CCOO
esperamos y confiamos que tanto el Gobierno y las dos grandes
empresas que desarrollan el programa tomen buena nota de todo lo
ocurrido, y además de mejorar la planificación previa de los
futuros procesos de licitación, el sector empresarial atienda, junto
a los legítimos intereses económicos, a los efectos que sobre
usuarios, trabajadores y el conjunto de la economía tienen las
actuaciones ocurridas en este proceso.
Desde
CCOO estamos convencidos de la utilidad del Programa de vacaciones
del IMSERSO, tanto como espacio de bienestar para nuestros mayores,
como de generación de empleo, por lo que este sindicato continuará
apoyándolo de forma decidida.