El sector financiero sigue desmantelando su red y eliminando empleo en Andalucía

El proceso de desmantelamiento de
la red de oficinas y eliminación de puestos de trabajo en Andalucía parece no
tener fin. En el periodo 2008-2016 se han
cerrado en Andalucía 2.438 oficinas bancarias, el 34,8% de la red y se han
perdido unos 12.100 empleos directos, el 32,44% del que existía antes de que comenzara
la crisis. Mientras tanto, se estima que
anualmente se realizan en torno a los 4,5 millones de horas extra fraudulentas
que no se pagan a la plantilla ni cotizan a la Seguridad Social ni a Hacienda.

El proceso de desmantelamiento de la red de oficinas
del sistema financiero español suma y sigue. A partir del 2008, el sector se
vio seriamente afectado por la crisis lo que le llevó a acometer un durísimo
proceso de reestructuración que se ha saldado con el despido de miles de
trabajadores y trabajadoras, la disminución de la competencia por la
concentración de entidades y la exclusión financiera de amplias capas de la
población a consecuencia del cierre de miles de oficinas bancarias.

Menos
oficinas

Durante el periodo 2008-2016 Andalucía perdió el 34,8%
de su red comercial, lo que supuso el cierre de 2.438 de las oficinas que las 46
entidades financieras (9 incluidas en la CECA ?antiguas Cajas de Ahorro-, 26
del ámbito de la Asociación Española de Banca ?AEB- y 13 Cooperativas de
Crédito) mantenían en nuestra comunidad.

En lo que respecta a la evolución durante el último
año, mientras en el 2015 nuestra comunidad cerró el año con 4.854 oficinas, en
el 2016, lo ha hecho con 4.572, o sea, 282 oficinas menos. Esto supone el
cierre de una oficina por día, con lo que eso conlleva de pérdida de empleo y
falta de atención a la clientela en localidades en las que se está produciendo
una progresiva exclusión financiera que provocará más desigualdad.

Por provincias, Málaga es la que más oficinas ha
cerrado en el 2016 en términos absolutos (79 oficinas menos) y relativos (el
8,75% de su red), seguida de Sevilla que cerró 51 oficinas (el 5,28% del
total). Sin embargo, las pérdidas relativas más elevadas corresponden a Huelva,
con un 6,51% (20 oficinas), Jaén, con un 5,84% (30 oficinas) y Granada con un
5,70% de oficinas cerradas (36).

Menos
empleo

En lo que respecta al empleo
nuestra comunidad ha perdido unos 12.100 empleos desde que comenzó la crisis en
el 2008. En este periodo pasó de más de 37.300 personas ocupadas en el sector
financiero a poco más de 25.200. Esto supone que en Andalucía se ha perdido el
32,44% del empleo directo que tenían las entidades financieras a comienzos de
la crisis.

Por provincias, la que más empleo
ha perdido ha sido Huelva con un 41,81% del total de ocupados (880 personas)
que tenía en el 2008; Cádiz, con una pérdida de 1.776 empleos directos (el
39,79%); Sevilla con 2.847 empleos menos (un 33,45%) y Córdoba que cuenta
actualmente con 1.295 ocupados menos (un 33,42%) que en el 2008. La provincia
que menos descenso de empleo ha experimentado en términos porcentuales ha sido
Málaga que, a pesar de perder 2.031 empleos, está por debajo de la media
andaluza.

Consecuencia directa de esta pérdida
de empleo son las prolongaciones sistemáticas de jornada en el sector
financiero. El incremento de la carga de trabajo por persona y oficina
(mientras que el volumen de negocio apenas ha descendido un 18%, el de empleo
lo ha hecho en más de un 32,4%) y la presión comercial a la que está sometida
la plantilla propicia esta práctica.

CCOO calcula que en Andalucía se
realizan en torno a los 5 millones de horas extra (cálculos según datos EPA
2016, encuestas directas al personal y trabajo de campo en oficinas bancarias).
Como, según datos EPA, solo el 86,48% se remuneran, podemos estar hablando de
más de 4,5 millones de horas extra que no se remuneran a la plantilla, con lo
que ello supone de fraude a la seguridad social y a la Hacienda Pública.

En términos de empleo, de no
haberse realizado esa cantidad de horas extras fraudulentas, CCOO estima que
podrían haberse salvado unos 2.600 puestos de trabajo el pasado año.
El sindicato lleva años denunciando públicamente el fraude de las
prolongaciones de jornada sin que, hasta el momento, la administración pública
haya tomado cartas en el asunto para impedirlo.

Estas cifras son escandalosas y
alarmantes, afirma Alicia
Domínguez, Secretaria de la Agrupación del Sector Financiero de CCOO en
Andalucía, por lo que supone de pérdida
de empleo, de fraude económico y sobrecarga laboral sobre una plantilla que soporta
día a día una presión comercial que afecta muy seriamente a su salud.

Por ello, en las próximas integraciones de Bankia y
BMN y del Banco Santander y Popular, CCOO
defenderá la absoluta necesidad de mantener el empleo en nuestra comunidad ya
que la política de cierre de oficinas y eliminación de puestos de trabajo
afecta muy negativamente al desarrollo económico de nuestros territorios y
provoca exclusión financiera  que deriva
en exclusión social. Máxime, cuando el sector financiero lleva años compensando
la falta de plantilla con las prolongaciones fraudulentas de jornada.