Recordamos a la dirección que queremos negociar un plan de teletrabajo.
Alo? ¿Kutxabank?
?El otro día tuve que llamar a Telefónica por un
problema con la línea. Me atendió un empleado muy amable y muy educado, que
accedió a mis datos y me redirigió a otra compañera para tratar de solucionar
el problema. La conversación se demoró un poco más de lo habitual porque no
terminaba de pillarle el acento. Seguramente mi interlocutora, no es que no
fuera de mi pueblo, es que no estaba ni en mi continente.?
Este párrafo, que podría suscribirlo cualquier
persona de nuestra plantilla, deja bien claro que la presencia física en
determinados puestos de trabajo ya no es tan importante. Es posible trabajar a
distancia, existen las herramientas adecuadas que evitan desplazamientos.
De hecho, en Kutxabank sabemos que eso es posible.
Por ejemplo, se reciben correos enviados a horas en las que no hay nadie en el
puesto físico de trabajo (correos enviados por la noche, en fin de semana o
incluso en vacaciones de quien lo remite). Eso no deja de ser una fórmula de
trabajo en casa, aunque de momento sólo parece usarse para que el jefe o jefa
de turno nos abrume con correos fuera del horario laboral, intentado ampliar
así la jornada.
Pero ya que hemos abierto esa vía, podemos dar un paso
más. ¿Por qué no damos la posibilidad de trabajar a distancia? Sería una acción
perfecta para favorecer la conciliación familiar y laboral y para abrir la vía
del retorno de las personas desplazadas, con lo que ello
conllevaría en su bienestar.
Hace más de 2 años que desde CCOO remitimos a la
empresa un texto de acuerdo de teletrabajo en Kutxabank que abría esta
posibilidad, e intentamos que se sentara a negociar. Sin embargo, la dirección
no quiere saber nada del asunto.
Es una medida factible, únicamente es necesaria la
buena voluntad. Entonces, ¿por qué no trabajamos en esta línea? ¿Por qué no
exploramos esta posibilidad?
16
de noviembre de 2016