Entre rumores: una realidad. Resultados de Kutxabank

En medio de la incertidumbre que invade a
todo el sector financiero, y en especial a las cajas, sobre su inmediato
futuro, los resultados del primer semestre de Kutxabank, hechos públicos ayer
por la entidad, suponen un hecho muy relevante sobre la particular situación de
nuestra empresa.

Sin ser para nada ajena a la crisis
económica y sus consecuencias en distintos aspectos del negocio (caída de
actividad, morosidad…), y estando afectada, por supuesto, por las cambiantes
normativas sobre provisiones y capital, Kutxabank ha vuelto a mostrar algunas
de sus singularidades: capacidad para generar recursos incluso en momentos como
este, importante control del gasto, gestión de la morosidad, etc. Con un
esfuerzo importantísimo en dotaciones ha podido estar entre las empresas que
mejores resultados han presentado en el primer semestre del año.

Aún así, sigue habiendo importantes
interrogantes sobre la evolución de la crisis, que las políticas del Gobierno
no hacen sino agravar, y está pendiente el nivel en la que Kutxabank quedará
ubicado entre los cuatro que establece el MoU, pero no es improbable que
estemos en el nivel 0, el de los bancos que no necesitan capital adicional.
Sigue habiendo razones para la preocupación, pero no para el alarmismo que de
manera irresponsable se propaga en algunas zonas.

Los resultados del primer semestre son los
de una empresa saneada, solvente y con capacidad para generar beneficios,
incluso en las condiciones más adversas. Esa es, en realidad, la mejor
protección del empleo. Y para abordar las tensiones que en el futuro pueda
generar la integración operativa tenemos el acuerdo laboral que hemos firmado,
que a través de sus distintas medidas garantiza, no sin costes personales en
algunos casos, el mantenimiento del empleo en la gestión de los excedentes.

Así que, aquí ni se va a despedir a “800 ó
1.000”, como hace meses propalaban algunos irresponsables, ni el año que viene
a “450”, otra de las cifras que se ha puesto en circulación, ni, por supuesto,
en septiembre “se va a despedir a 125 en Madrid”, última serpiente de verano
levantada por quienes parece que encuentran su leitmotiv en aterrorizar a sus
compañeros y compañeras.

La realidad es la que es: en Kutxabank no
se ha despedido a nadie por causas derivadas de la fusión. Hemos de añadir,
además, que tenemos un acuerdo laboral en vigor por el que la empresa se
compromete a no utilizar el despido como medida de ajuste de plantilla, algo a
lo que desde Comisiones Obreras nos opondríamos frontalmente.

Tenemos la certeza de que el devenir de los
acontecimientos, como ya lo ha hecho en ocasiones anteriores, dejará a cada
cual en su lugar y convertirá tan agoreros presagios en lo que son, papel
mojado.

 

3 de agosto de 2012