EPA 2014: desempleo, precariedad y resistentes brechas de género

Aportamos desde CCOO un análisis
realista sobre los datos de la EPA del 2014, publicados ayer por el INE,
ante la inexplicable e inapropiada lectura triunfalista del gobierno.
¿Dónde está la alegría? En 2014, según la EPA, en España 5,61 millones
de personas han estado desempleadas, y de ellas, más de la mitad (3,5
millones),  son paradas de larga duración, la mayoría sin protección por
desempleo. 1 de cada 4 personas en edad laboral. De esa residual
disminución del desempleo en 2014 de la que presume el gobierno, más de
la mitad (el 53%) responde, no a nuevos empleos sino a la bajada de la
población activa. Y el nuevo empleo es temporal y a tiempo parcial. Y
las brechas de género en el empleo no solo no se reducen, sino que se
recrudecen.

La
valoración triunfalista del gobierno ante los datos de la Encuesta de
Población Activa (EPA) sobre el 2014 no es que sea inexplicable, es que
resulta inapropiada, ante una situación laboral y social dramática que
bajo su legislatura no ha hecho más que empeorar. El panorama no nos
permite esta tregua discursiva. Desde CCOO hacemos el ejercicio de
complementar esa visión con un análisis realista que tiene en cuenta a
las personas y que tiene en cuenta la dimensión de género. Porque sólo
con un diagnóstico incontestable pueden priorizarse las soluciones
necesarias.

Como
pone de manifiesto el informe del Gabinete económico de CCOO sobre los
datos de la EPA del 2014, en lo que llevamos de legislatura (recordemos
la reforma laboral y los recortes) se han destruido más de un millón de
empleos (1.077.225, desde 2011), y en lo que llevamos de crisis (más
ajustes y más devaluación salarial), más de tres millones de empleo.
Además, el empleo creado, que no cubre ni de lejos el destruido
(tendríamos que esperar al 2030, para recuperar el nivel de 2008, a este
ritmo), es mayoritariamente precario: es temporal en un 80%, mientras
sigue creciendo el tiempo parcial. Lo que permite predecir un impacto de
género negativo muy importante, con consecuencias discriminatorias que
ponen en entredicho el mandato constitucional de igualdad efectiva.

Repasemos las arraigadas brechas de género (4ºT 2014):

Actividad. Solo la mitad (un 53,9%) de las mujeres (16 años y más está incorporada a  la actividad. En tasas, una brecha de 12 puntos (65,9%
de hombres, 53,9% de mujeres).  Si se prefieren los datos de 16-64 años
(aunque sabemos que en las mujeres se produce un mayor retraso en la
edad media de jubilación), la brecha es de 10 puntos (81,02% hombres, 70,16% mujeres). Esto quiere decir que cerca de 2 millones de mujeres en edad laboral están fuera del mercado laboral, demostrando que existen barreras invisibles que obstaculizan  su acceso. 

Paro.
La EPA registra en el 4ºT del 2014 5,5 millones personas desempleadas
(1 de cada 1 de las activas): más de 2,8 millones de hombres y más de
2,6 millones de mujeres. Por tasas, la de paro de las mujeres supera a
las de los hombres sea cual sea el indicador elegido (paro 16 años y
más, 24,74% paro en mujeres y 22,8% paro en hombres; 16-64 años, 24,9%
en mujeres y 22,9% hombres). Por grupos de edades, el paro femenino
supera al masculino fundamentalmente desde los 30 a los 54 años.

Además,
las mujeres son mayoría en el número de demandantes del primer empleo
(el 55%),  y se ha duplicado el número de desempleadas que espera su
primer empleo desde 2007 (en 2007, 115 mil; en 2011, 245 mil; en 2014,
309 mil mujeres esperan su primer empleo). 

Ocupación.
Sigue revelando brechas de género: un 1,5 millones menos de mujeres
ocupadas (16 años y más). La brecha en tasa de empleo (16-64 años) es de
10 puntos (62,45% hombres, 52,71% mujeres).  Las mujeres siguen siendo
el 75% del tiempo parcial (de las 2,8 millones de empleadas a tiempo
parcial, 2 millones son mujeres), mientras que son el 40% de las
personas asalariadas a tiempo completo

 Esto,
conociendo otros indicadores de desigualdad laboral para las mujeres,
que han aumentado por los efectos combinados de la crisis, la reforma
laboral y las políticas de ajuste en los servicios públicos de los
gobiernos: segregación laboral, discriminación salarial, temporalidad y,
sobre todo, tiempo parcial. Una foto de brechas de género que parece
inamovible, debido a que ni se toman las medidas necesarias ni se tiene
en cuenta el enfoque de género en las que se toman.

 Desde
CCOO exigimos activar políticas de crecimiento sostenible con dimensión
de género, que se restituyan los servicios públicos de calidad, una
política fiscal progresiva y solidaria y ampliar la protección social
que garantice que nadie queda excluido socialmente en función de la
renta. Y exigimos que a través del diálogo social y la negociación
colectiva se pongan en marcha políticas de empleo que impliquen
objetivos de empleo de calidad y de eliminación de las brechas
salariales de género.

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Secretaría Confederal de Mujer e Igualdad de CCOO, 23 de enero de 2015.

Más información en:

CCOO critica que el Gobierno utilice los datos del paro como «mercancía electoral». Informe del Gabinete Económico de CCOO sobre la EPA del 2014

http://www.ccoo.es/csccoo/Inicio:766400–CCOO_critica_que_el_Gobierno_utilice_los_datos_del_paro_como_mercancia_electoral