La Semana Santa y la demanda internacional, la recuperación del turismo
nacional, catapultan los destinos turísticos españoles y las islas, que se
asoman ya a temporada alta con registro nunca vistos en nuestro país. Mientra
los principales indicadores turísticos aumentan en más dos dígitos. El empleo
hotelero aumenta menos de la mitad, con contratos precarios y fraudulentos y se
mantienen bloqueado la negociación colectiva, lo que supone mas de 500.000 trabajadores y trabajadoras en la pobreza salarial.
Las cifras acumuladas en los primeros en el primer
trimestre del año, el número de visitantes en España ha crecido un 13,53% y las
pernoctaciones un 13,30%. La rentabilidad del sector
hotelero también ha aumentado en España durante el trimestre del 2016; así la
facturación media diaria de los hoteles por cada habitación ocupada (ADR) ha
sido de 72,21?, con una subida del 3,90% con respecto al mismo periodo del año
anterior, y el ingreso medio por habitación disponible (RevPAR) ha alcanzado
los 45,05?, un 11,66% más que hace un año.
Mientras los principales indicadores turístico crecen
por dígitos el empleo apenas si ha crecido un 5,67%. Además el empleo que se está creando es precario, a tiempo
parcial y, en muchos casos, fraudulento, ya que se trabajan más horas de las
contratadas. En este sentido se mantiene la tendencia que tuvimos el año 2015,
donde el crecimiento del empleo es muy
inferior al crecimiento de visitantes y pernoctaciones, lo que significa un
aumento de las cargas laborales de las personas trabajadoras.
Según datos de la EPA, el 56,41%
de los trabajadores y trabajadoras del sector tienen un contrato indefinido y
el 43,59% lo tienen temporal. A su vez el 77,23% de los contratos indefinidos
lo son a tiempo completo y el 22,77% a
tiempo parcial. En el contrato temporal la parcialidad es aún mayor y el
40,47% de ellos lo son de esta
modalidad, siendo el 59,53 % restante a tiempo completo.
Desde CCOO entendemos que el
número de trabajadores y trabajadoras con contratos temporales es tan elevado
porque están en fraude de ley. Son contratos realizados con una duración
temporal, pero que en realidad están cubriendo una necesidad permanente, e
incluso los que están cubriendo una necesidad temporal no están respetando los
requisitos exigidos para la celebración de los mismos, ya que se llaman de
formar periódicas para cubrir las temporadas alta desde el punto de vista
turísticos por lo tanto su modelo contractual debiera de ser de fijo
discontinuos.
Este tipo de contrato, que como
hemos visto anteriormente es el más utilizado por los empresarios del sector
actualmente, supone que las personas que acceden al mercado laboral lo hagan de
una forma precaria y sin apenas derechos, lo que se viene denominando
trabajadores y trabajadoras pobres, personas que
aunque consiguen un trabajo, debido a sus condiciones laborales y bajos
salarios, no les permiten tener satisfechas sus más elementales necesidades
Otra fuente de
fraude, que busca aumentar la «flexibilidad», es el fenómeno que
denominamos «falsos autónomos», trabajadores y trabajadoras que son
obligados, por parte de empresarios, a darse de alta en el régimen de autónomos
para que aquellos corran con el coste de la cuota de Seguridad Social.
También debemos
denunciar el abuso de los contratos formativos en fraude de ley, tanto el de
prácticas como el de becarios, ya que en muchos casos se les obligan a cubrir
puestos de trabajo habituales para ahorrarse el salario de un trabajador de
cualquier categoría, ejerciendo funciones impropias de un contrato formativo
-cuyo objetivo no es sino formarse.
A todo ello tenemos
que sumarle la subcontratación y externalización a nivel del conjunto de
departamentos de los servicios en sectores de hotelería, y en
particular el departamento de camareros y camareras de pisos, con el objetivo
de precarizar más el empleo y no aplicar los convenios sectoriales para rebajar
más aún los salarios en cerca de 40% y
empeorar sus condiciones laborales.
Otro factor
negativo es la precariedad laboral en sus distintas vertientes, que supone una
pérdida de profesionalidad y que incide directamente en la calidad de la oferta
turística. El bloqueo de los convenios de hostelería en el conjunto del estado,
donde hay 19 convenios sin firmar entre provinciales y autonómicos que afectan
a 371.232 trabajadores y trabajadoras. A
ello tenemos que sumarle otros 10 convenios que abordaremos en el año en curso,
y que afectan a otras 147.283 personas, haciendo un total de 518.515
trabajadores y trabajadoras sin convenio.
CCOO insta a los empresarios
hoteleros a repercutir la buena marcha de sus beneficios en la creación de
empleo de calidad, porque esto genera riqueza que se puede reinvertir en ocio y
porque garantiza la excelencia del servicio, condición que redunda en la
satisfacción de la clientela para seguir atrayendo turistas y conseguir
fidelizarlo.