La rumorología, esa ciencia inexacta que tiene por costumbre fallar
más que acertar, corre por los Servicios Centrales como un reguero de pólvora.
Y nos tememos que, en esta ocasión, tras el reguero hay todo un polvorín a
punto de estallar. Al injustificado retraso en la clasificación de puestos, a
la incertidumbre sobre si te trasladarán a sucursales, o te cambiarán de
provincia para hacer el mismo trabajo, se une ahora el temor a una baja clasificación,
lo que repercutirá necesariamente en el nivel salarial en los puestos.
Todo indica, porque así lo comentan los responsables de los
departamentos correspondientes, que la clasificación de puestos va a ofrecer
una escasa valoración de nivel a los técnicos y puestos jerarquizados, y,
además, que los nombramientos que se derivan de ellos van a ser pocos.
Todo esto se verá cuando la empresa publique el esperado ?estudio de
puestos?. Para quienes no sepan de qué va esta vaina, diremos que es una
relación que hace la dirección con el organigrama de todos los diferentes
departamentos y áreas de los servicios centrales. En él se fija cada puesto, el
nivel salarial y la promoción profesional. En definitiva, un estudio que dirá
si en tal o cuál departamento hay un jefe, dos subjefes, tres técnicos
especializados. ¿Y el resto?? ¡Currelas!, sin más.
Lo que nos sorprende tras tantos meses de demora en hacer este
estudio, es que el resultado del mismo pueda acabar siendo pocos puestos y mal
valorados. El mensaje a la plantilla de Servicios Centrales es demoledor:
vuestro trabajo aporta poco valor añadido, y no hace falta motivaros.
Como dice el chiste, ?explicándolo con fútbol todo se entiende mejor?:
si queremos jugar en la Champions League con los equipos grandes, no se puede
tener una plantilla a coste de 2ª B. Muchos jugadores veteranos, con los que no
se cuenta pero a los que tampoco se suelta, y muchos jugadores jóvenes que se
eternizan como promesas, pues no se les ofrece una promoción profesional ni una
modificación de su ficha. Vamos, que ni Mourinho.
La carrera de técnicos especializados permite la promoción hasta el
nivel VI y creemos que éste debe ser el horizonte final que se tiene que
ofrecer. Y limitarse a ofrecer los niveles más bajos (del XI al IX) sería una
tomadura de pelo. No se entendería que a estas alturas del partido no se
reconozca la labor que se realiza en los servicios centrales.
05 de Noviembre de 2014