La Sección Sindical de CCOO quiso celebrar junto a los compañeros de la oficina de Caser en Valencia, la emoción de estas fiestas y por eso, pedimos a Enric Muñoz, delegado de CCOO de Valencia, que nos haga llegar su sentir sobre la festividad de las Fallas.
El pasado 19 de marzo, día de San José y como cada
año, los valencianos quemamos las fallas que habíamos puesto una semana antes.
Estos monumentos a menudo sirven o deberían servir para hacer una reflexión,
plagada de buen humor, sobre los diferentes acontecimientos políticos,
sociales, culturales o de simple cotilleo. Con el fuego purificador (y sobre
todo lúdico), simbolizamos el «borrón y cuenta nueva», volviendo a empezar para
poder hacer una nueva quema el próximo año. Sin embargo, la fiesta de las
Fallas no es sólo eso ya que en realidad, la tradición de recibir la primavera
y otros cambios de estación con grandes celebraciones protagonizadas siempre
por el fuego, se pierde en la noche de los tiempos y nos recuerda nuestro
pasado más pagano: por San Antón quemamos grandes piras de leña para celebrar
la llegada del invierno; por San José quemábamos los trastos viejos de cada
casa para celebrar la llegada de la primavera y por San Juan, celebramos
igualmente con hogueras el advenimiento del verano. Todo ello, siempre
acompañado de la tradicional pirotecnia, el buen comer y el buen beber, como es
debido.
