¿Felices Fiestas?

«Mejorar el clima laboral debe ser también un objetivo
para el banco en 2014»

       

 

La felicitación electrónica del Grupo Banco
Popular en 2013, a través del Canal Popular, ha consistido en un árbol navideño
del que colgaban fotografías de hijos de los empleados y empleadas. A raíz de
este hecho, hemos recibido en la sección sindical un escrito enviado por un
compañero que, dado su interés, reproducimos a continuación:

 

 

«Cuando contemplo la
felicitación navideña, pienso que en ese árbol ya no están las sonrisas de
los hijos de Joaquín, de Francisca, de Silvia, de… y de otros muchos
compañeros que dejaron de pertenecer a la plantilla por «falta de
implicación». Por haber intentado disfrutar junto a ellos de una tarde de
paseo por el parque, de una tarde en el cine, de una tarde de compras para
regalar algo a mamá o a papá, etc.

 

No están tampoco los hijos
de los compañeros que han sido trasladados a otras empresas. A pesar del
esfuerzo que ha hecho el Banco por respetar su puesto y sus condiciones de
trabajo, que reconozco, ya no están en ese árbol.

 

También faltan los hijos
de aquellos compañeros que no han soportado la presión, los malos modos, los
desplantes, las amenazas a las que fueron sometidos regularmente y
finalmente han optado por abandonar la Entidad.

 

Durante las Navidades
somos proclives a dulcificar la realidad. Pero no querer verla, como hace el
avestruz, no implica que deje de existir. Y nuestra realidad es contumaz e
implacable.

 

Si pudiéramos mirar detrás
de cada una de esas fotos, veríamos las caras fatigadas de los padres tras
«prolongadas» jornadas de trabajo, veríamos su aspecto turbado ante las
amonestaciones recibidas por no haber «cumplido» los objetivos, veríamos su
gesto de preocupación ante la dificultad de atender adecuadamente las
campañas simultáneas promovidas por el Banco, veríamos su expresión de
desánimo provocada por las formas destempladas, humillantes en ocasiones,
con que son tratados… En fin, veríamos la realidad del día a día que vivimos
en las oficinas y ante la que nuestra empresa trata de dar una imagen de
normalidad.

 

Es tiempo de reflexión.
Todos debemos trabajar para que las sonrisas sean verdaderas (en el anverso
y en el reverso de las fotos). Todos debemos procurar que los ambientes de
trabajo sean los adecuados. Que las presiones sean las justas. Que los
objetivos sean alcanzables. Y, por supuesto, que las formas sean las
correctas y propias de personas bien educadas.

 

Debemos recordar que, con
independencia del cumplimiento de los objetivos, merecemos ser tratados como
compañeros y sobre todo como personas.»

 

Desde CC.OO.
coincidimos en que un buen clima laboral es indispensable para trabajar en
equipo, especialmente en situaciones prolongadas de dificultad como la actual.

 

 

16 de enero
de 2014