Dice
el Estatuto de los Trabajadores que las empresas, alegando causas
económicas, técnicas u organizativas, podrán inaplicar las
condiciones del convenio sectorial. Se entiende que existen causas
económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una
situación negativa. Cualquiera que piense en una empresa que se ve
obligada a descolgarse salarialmente de las tablas sectoriales de
ingenierías, piensa en una empresa con graves problemas económicos,
con riesgo incluso de desaparecer,
verdad? Pero..:
Y
si el ahorro total de la inaplicación no llega a los 3.000 €,
pensamos lo mismo?
Y
si 6 directivos de la empresa cobran de media 160.000€ anuales (el
doble que el Presidente del Gobierno), seguimos pensando lo mismo?
Nosotros
creemos que no!
HERA
TRATESA, una empresa de ingenierías estatal, con una plantilla
aproximada de 200 trabajadores/as, pretende que así lo entendamos y
nos pide que hagamos propuestas alternativas al descuelgue salarial
propuesto y que afecta a penas a 34 personas del centro de trabajo de
Madrid.
A
esta empresa no le basta con efectuar una modificación sustancial
con reducción de un 5% del salario que todavía están aplicando, no
le basta con aplicar un ERE Extintivo a unas 30 personas hace menos
de tres meses y no le basta porque las únicas medidas que está
dispuesta a aplicar afectan a los costes laborales de los que menos
cobran y claro, con eso, no van a ahorrar nunca lo suficiente…por
lo que nos preguntamos, ¿qué será lo siguiente?
Pensamos
que este descuelgue es un despropósito y que igual que el ERE
presentado en el mes de diciembre, no está justificado y es
desproporcionado y nos atrevemos incluso a calificarlo de ridículo.
Si esta empresa, aplicara alguna de las medidas que ya propusimos en
la negociación del ERE, no seguiríamos en esta situación
(ampliación de capital, reducción de costes externos, limitación
salarios máximos, etc).
Desde
la representación unitaria, con el asesoramiento del sindicato, así
se lo hemos trasladado en las reuniones mantenidas hasta el día de
hoy, además de recordarles que el único capital del que dispone el
centro de trabajo de Madrid es el humano y es a éste al que están
machacando.