El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, advirtió ayer de que
“no hay recursos” para sustituir una posible nacionalización por una
regionalización de las cajas si no llegan al capital exigido por el
Gobierno. Consideró “suicida” que las entidades de ahorro de Castilla y
León se capitalicen para cumplir los requerimientos de la nueva
normativa, al tiempo que apostó por mantener “entre todos”, en
referencia a los órganos de gobierno y directivos de las entidades de
ahorros, la naturaleza jurídica de las cajas y en especial de la
fusionada España-Duero.
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, advirtió ayer de que
“no hay recursos” para sustituir una posible nacionalización por una
regionalización de las cajas si no llegan al capital exigido por el
Gobierno. Consideró “suicida” que las entidades de ahorro de Castilla y
León se capitalicen para cumplir los requerimientos de la nueva
normativa, al tiempo que apostó por mantener “entre todos”, en
referencia a los órganos de gobierno y directivos de las entidades de
ahorros, la naturaleza jurídica de las cajas y en especial de la
fusionada España-Duero.
Ante la nueva reforma planteada por el Gobierno sobre la
reestructuración del sistema financiero, el portavoz del Grupo Mixto,
Joaquín Otero, pidió conocer la posición de la Junta y planteó algunas
iniciativas: si las comunidades, con cargo a su presupuesto, pueden
adquirir cuotas participativas para la recapitalización, si van a acudir
al Frob o la salida a bolsa.
Otero, como Herrera, defendió la naturaleza jurídica de las cajas por su
obra social, la implantación en casi todo el territorio y el amparo a
clientes con recursos pequeños así como por su “flexibilidad” con las
pymes. El portavoz se preguntó qué puede hacer la Junta y planteó una
opción: que haga un “frente” con comunidades como Galicia para que se
rebaje al 7% la cuota de capital exigida.
También propuso que la Junta adquiera cuotas participativas o que
“influya en grandes empresas y fortunas” de Castilla y León para que
ayuden a la capitalización, al tiempo que abogó por que “no se caiga en
la tentación” de que se constituyan en bancos o en otros SIP. Otero
insistió en que hay que evitar que las cajas, en especial España-Duero,
acuda a la nacionalización o al Frob.
A falta de que el Gobierno concrete la reforma, Herrera manifestó que
parece que se hace incidencia en el capital que deben tener las cajas en
septiembre para no acudir a la nacionalización, recordó que se debate
sobre si bancos y cajas deben tener el mismo nivel y concluyó que ya la
ley actual recoge que las cajas pueden crear un banco para la gestión de
su negocio, lo que, a su juicio, no significa que vayan a desaparecer
dado que deben mantener un 50%.
Sobre la posición de la Junta, manifestó que sería “suicida” que las
cajas de Castilla y León se capitalicen por los requerimientos de la
nueva normativa, abogó por mantener la naturaleza jurídica de estas
entidades y concluyó con una critica al nuevo cambio propuesto por el
Gobierno, que enmarcó en un “nuevo despropósito”.
Ical / Valladolid