La jornada de movilización en España y otros países europeos como Portugal, Grecia o Italia ha resultado un hito histórico.
Las manifestaciones de todo el país han sido una riada de exigencia de cambio. Ahora le corresponde al Gobierno evitar una escalada de tensión y prolongación en el tiempo, porque el 14N no es el fin de ninguna etapa.
Si el Gobierno no interpreta adecuadamente la jornada de ayer y decide no enmendar la situación retirando los Presupuestos Generales del Estado que va a provocar más recesión y paro”, “si no aborda la crisis de otra manera, va a crecer la indignación activa en el mundo del trabajo y en su expresión ciudadana” advirtió el secretario general de CCOO