El XI Congreso de la Confederación Sindical Europea, celebrado en Sevilla ha tenido como lema «Pasar a la ofensiva», y ha reforzado el compromiso y el objetivo de la CES de: «garantizar a Europa una dimensión social fuerte, basada en la paz, la libertad, la democracia, los derechos fundamentales, la igualdad de oportunidades, el desarrollo sostenible, el pleno empleo y el empleo de calidad, la protección de las minorías, el acceso universal y equitativo a servicios de interés general de gran calidad, y una economía social de mercado».
– Por una Unión Europea políticamente más fuerte, con más competencias
y capacidad de adoptar decisiones comunes; más democrática y
socialmente avanzada.
– Un Parlamento Europeo con plena capacidad legislativa
–aún compartida con el Consejo- y un papel relevante de los
interlocutores sociales en la elaboración de las normas laborales y
sociales europeas y en la determinación de las políticas.
– Una política exterior europea, basada en los principios del derecho
internacional, el multilateralismo, el respeto a las instituciones del
sistema de Naciones Unidas, y la aplicación práctica de los valores de
paz, libertad, democracia, pleno respeto de los derechos humanos,
solidaridad y cooperación internacionales
– Retomar el proceso de construcción política de la UE remontando la
parálisis institucional y política provocada por el bloqueo del Tratado
Constitucional en 2005.
– Fortalecimiento y renovación del Modelo Social Europeo a través de un
Protocolo Social que debería ser anexada a la Constitución Europea.
– Construcción del sistema europeo de relaciones laborales fomentando los instrumentos del diálogo social.
– La CES y las federaciones sindicales europeas (FSE), junto con los
sindicatos y federaciones nacionales concernidas, deben impulsar
experiencias de negociación colectiva transnacional -sectoriales y de
empresa- con el concurso de los comités de diálogo sectorial y de los
comités de empresa europeos.
– Por un sistema europeo de normas laborales y sociales básicas en cuya
construcción tengan un papel determinante los instrumentos europeos de
diálogo social.
– Por una coordinación más fuerte de las políticas económicas europeas
que permitan un crecimiento de la economía y del empleo suficiente para
alcanzar los objetivos establecidos en la Estrategia de Lisboa. Esta
coordinación debe impulsar un crecimiento basado en los principios del
desarrollo sostenible y constituir la base de un futuro gobierno
económico de Europa.
– La armonización fiscal de la UE debe ser un objetivo prioritario del
movimiento sindical. Esta armonización debe aplicarse a los grandes
impuestos generadores de los principales recursos del Estado -renta,
IVA, sociedades- empezando por el de sociedades. En todos ellos debe
establecerse unos tipos mínimos comunes. Combatir el dumping fiscal.
– Mejorar la coordinación de las políticas económicas nacionales. En
particular, proponemos más fuertes y ambiciosos programas europeos,
articulados con los nacionales, en los campos de I+D+i, educación y
formación.
– La política energética, que debe tener en cuenta la sostenibilidad medioambiental
– La política de migraciones, que debe comprender tanto los derechos de
los trabajadores inmigrantes y sus familias como la regulación común de
los flujos migratorios.
– La política industrial, que debe incluir también las componentes
sectoriales, y la participación sindical en los procesos de
reestructuración.
– Por el fortalecimiento de las competencias y capacidades de acción de
la Confederación Europea de Sindicatos, como el correlato necesario de
su apuesta por la construcción de una UE política y socialmente más
fuerte.
– Promover el establecimiento de vínculos de los afiliados nacionales a
la CES y sus sindicatos: carnet sindical europeo, posibilidad de
acceder a servicios sindicales comunes, etc.
Revista Digital de Acción Sindical y Políticas Sectoriales Confederal