Si Bankia considera que nuestra plantilla la componen
meros números, robots a los que exprimir sin tener en cuenta su salud, sus
circunstancias o la conciliación laboral y personal, entonces el único
calificativo que merece su gestión, en cuanto a las personas, es el de nefasta.
Buenos días Sr. Presidente, señoras y señores del
Consejo, señores y señoras accionistas.
Soy Manuel García, trabajador de
Bankia y me dirijo a esta Junta General en nombre de un grupo de accionistas
que han delegado en mi persona la intervención y la emisión de voto en la
misma, por iniciativa de Comisiones Obreras.
Hace un año subía a esta tribuna en pleno ERE y
solicitaba una gestión adecuada del Acuerdo. Valoramos positivamente que se
haya alcanzado el objetivo principal de CCOO, que era respetar la voluntariedad
del proceso, pero lamentamos la falta de voluntad de Bankia para gestionar
eficientemente el problema de la mayoría de las personas que tienen solicitado
el RETORNO a sus lugares de origen y que no se haya dado solución al mismo.
Tampoco, en el marco de las nuevas contrataciones
que se están produciendo, se ha tenido voluntad para aprovechar esta situación y
resolver el problema de este colectivo.
Existe una razón y una gran asignatura pendiente
que tiene Bankia: la inexistente gestión de personas.
Sr. Presidente, le felicitamos por los resultados
obtenidos en el 2018, pero hay un punto importante que siempre se olvida en
estas juntas de accionistas, centradas en la productividad, en el beneficio y
en los resultados. Me refiero precisamente a los principales causantes de ese
beneficio y resultados, la PLANTILLA, en mayúsculas.
Si Bankia considera que nuestra plantilla la componen
meros números, robots a los que exprimir sin tener en cuenta su salud, sus
circunstancias o la conciliación laboral y personal, entonces el único
calificativo que merece su gestión, en cuanto a las personas, es el de nefasta.
Hay que suprimir definitivamente las
prolongaciones de jornada y las innumerables reuniones fuera de horario, la
mayoría innecesarias, implantando el registro horario obligatorio y dotando a
los equipos del personal suficiente que termine con la escasez de plantilla
crónica que sufrimos.
La formación obligatoria debe realizarse en
horario laboral para posibilitar la conciliación familiar.
Los objetivos deben ser realistas, alcanzables y
motivantes y no todo lo contrario.
Por cierto Sr. Presidente, ¿por qué Bankia
considera que un 9 en la valoración personal es una muy buena nota y, sin
embargo, un 9 en los objetivos del centro es una nota mediocre? ¿No le parece
extraño que la valoración personal sea superior a medida que se asciende en el
escalafón?
A fecha de hoy todavía tenemos pendiente la
homologación de numerosas condiciones de la plantilla origen BMN, como por
ejemplo la carrera profesional y la póliza sanitaria.
Por no mencionar las diferencias de condiciones
que aún hoy siguen existiendo en la plantilla en función de su origen, como es
el caso de la Previsión Social Complementaria o la equiparación salarial.
Por último, no quiero dejar de comentar la lamentable
imagen que Bankia proyecta al exterior con la fotografía del Comité de
Dirección, once hombres y una mujer, después del reciente nombramiento de
cuatro nuevos miembros, todos ellos hombres, que refleja perfectamente el techo
de cristal al que se enfrentan las mujeres a medida que ascienden en el
escalafón de esta empresa.
Hace un año denunciábamos aquí mismo que está
situación era socialmente inaceptable y solicitábamos avances reales en el Plan
de Igualdad.
Es
injustificable que Bankia no apueste definitivamente por el talento femenino,
la igualdad real y la conciliación de la vida personal y laboral.