José María Martínez: «La falta de autoridad ha llevado a fusiones sobre la marcha»

El secretario general del principal sindicato de la banca,
COMFIA-CCOO, cree que la reordenación de las cajas, pese a haber recibido un impulso inusitado en los últimos días, se está haciendo tarde y mal.  Responsabiliza de ello a todas las partes implicadas: al Gobierno, el Banco de España, las autonomías y los gestores de las propias entidades.

02-06-2010

 

–Hay una idea generalizada de que la reestructuración de las
cajas dista mucho de ser un éxito.

 

–El proceso es bastante desordenado por la falta de liderazgo
clarísima del Gobierno y por la falta de autoridad del Banco de España.
Además, cada grupo –las autonomías, los gestores, hasta cierto punto los
trabajadores, lógicamente más centrados en el empleo– ha mirado por el
interés propio y no por el general. Y como consecuencia, se están
produciendo fusiones sobre la marcha.

 

–¿Cuándo debería haberse recapitalizado al sector? 

 

–Cuándo se crearon el fondo de activos bancarios y los avales. El
resto de países hizo un manguerazo de capital generalizado,
distorsionando la competencia y socializando pérdidas. Luego exigió
reestructuraciones y que se devolvieran las ayudas. Aquí fuimos más
papistas que el Papa y se dijo que estábamos mejor que nadie. Y al año
se demostró que, partiendo de una situación mejor, estábamos peor que el
resto por no actuar a tiempo.

 

 –No es habitual oír críticas en público al Banco de España. 

 

–Pero es que resulta bastante desorientador y paradójico que haya
hecho con Caja Castilla-La Mancha y con Cajasur lo que tenía que hacer,
intervenirlas, pero con un año de retraso.

 

 
–¿No le ha servido la experiencia de la crisis bancaria
de los 80 y 90?
 

 

–Aquella se resolvió bien, no sin esfuerzo y con heridas, y sirvió
para aprender que las reestructuraciones pueden ser ordenadas, que la
autoridad puede intervenir, como luego hizo con Banesto, y que se pueden
hacer con el menor coste laboral posible. Pero el supervisor
lleva algunos años de deriva.

 

 
–¿Por qué? 

 

–Ha habido muchos cambios en las personas, y quizá ha habido una
descapitalización de recursos humanos. Esto a Mariano Rubio (gobernador
entre 1984 y 1992) se le hubiera ocurrido hacerlo de otra manera. Es
verdad que el organismo se enfrenta a un poder autonómico más reforzado
que nunca, pero también es más independiente que nunca. Podía haber
hecho más y mejores cosas. 

 

–¿Culpa solo al actual gobernador, Miguel Ángel
Fernández Ordóñez?
 

 

–También a Jaime Caruana (2000-2006). Entre 2004 y 2007, la deuda de
las entidades con el exterior duplicó la de la diez años anteriores. Se
tenía que haber enfríado la economía, frenado el crédito inmobiliario.
Con algunas entidades  ….  se hizo.

 

 –¿Qué le parece la absorción de Caixa Girona
por
La Caixa?
 

 

–Es una operación de encargo, lógica y esperable. Penedès y Laietana
están buscando soluciones fuera de Catalunya y había que buscar una
salida para Girona. Vamos a exigir un acuerdo con garantías para el
empleo y las condiciones laborales.

 

 –¿Y la fusión virtual liderada por Caja
Madrid a la que se ha sumado, entre otros, Caixa Laietana?
 

 

–Es consecuencia de que en junio se acaba el plazo del FROB (Fondo de
Reestructuración Ordenada Bancario) y de la última circular del Banco
de España, que endurece las provisiones. Van a acelerar aún más las
operaciones. No es descartable que se sume alguna más a este SIP
(Sistema Institucional de Protección) y al de Caja Murcia, Sa Nostra,
Caja Granada, y Caixa Penedès, como Caja Badajoz u otras.

 

-¿Ve bien cómo se ha hecho el proceso en
Catalunya?
 

 

–Preferimos las fusiones clásicas. Hubiera sido más lógico, además,
que Caixa Catalunya hubiera estado en una operación interregional. La
primera pulsión era hacer una caja más pequeña que la actual, y ahí
juega mucho la Generalitat. Lo importante ahora es que sea una entidad
solvente y con futuro. La de Unnim tiene más lógica. Hay diferentes
opiniones sobre si tiene la dimensión adecuada, pero si es eficiente
todo irá bien.

 

¿Qué opinión tiene de los SIP?

 

–Con el tiempo deberían ser una sola entidad. Lo mejor es que una de
las cajas haga de cabecera para mantener la naturaleza jurídica de las
cajas. El Banco de España quiere que sean bancos, pero nos oponemos.

-¿Cree
en peligro su naturaleza?
 

–Algunos ven una oportunidad estupenda para apropiárselas. Unos por
criterios de competencia… Y otros, porque prefieren ser propietarios a
clientes. Es mucho mejor sentarte en un consejo de administración y
financiar tu empresa que tener que ir a la ventanilla.

 

 
-¿Cuántos empleos perderá el sector
con las fusiones?
 

 

–En los últimos 30 años, el empleo medio ha sido de 250.000
personas. En 2008 estábamos unos 20.000 por encima, de las que ya han
salido 5.000. La clave es que sean salidas pactadas y lo menos
traumáticas posibles. 

 

–¿Espera alguna sorpresa más? 

 

–Se pueden producir alguna fusión más o alguna entidad que se sume a
una en marcha. Y podría haber una segunda vuelta.

 

El Periódico de Catalunya