El
futuro Gobierno parece que comulga con gran parte de las propuestas
realizadas por los bancos sistémicos españoles, sobre todo Santander,
BBVA, Popular y Sabadell, y en general con las de la AEB. La patronal
bancaria celebró «la prioridad y transcendencia que el futuro
presidente
del Gobierno ha otorgado
a la reestructuración del sistema financiero
español», indicó un portavoz de la AEB. Y añadió que el sector se
«congratula, en particular, de que se establezca como objetivo de la
reestructuración tener entidades eficientes, rentables y solventes».
20-12-2011 –
Los planteamientos realizados por Rajoy
recogen las iniciativas que en las últimas semanas le han presentado los
responsables de estas entidades. Incluso CC OO se muestra a favor de
que se acelere la reestructuración de la banca. CECA también, pero
prefiere esperar a los detalles para hacer una valoración completa.
Solo las pretensiones de Bankia y de otras cajas no coinciden
inicialmente con las medidas anunciadas por Rajoy. El presidente de
Bankia, Rodrigo Rato, es partidario de la creación de un banco malo para
agrupar los activos tóxicos inmobiliarios, sobre todo suelo, que
permita a la entidad limpiar su balance con ayuda del FROB o del Fondo
de Garantía de Depósitos (FGD). El nuevo presidente del Gobierno intentó
ayer pasar de puntillas sobre su posible constitución, pero al final
tuvo que pronunciarse ante una pregunta de IU-ICV-CHA. «No estoy a favor
de crear un banco malo», dijo.
La primera medida que va a implantar en el sector financiero será, no
obstante, el saneamiento de los balances, para lo que es necesario la
venta de los inmuebles terminados en manos de la banca. Rajoy insistió
en la necesidad de finalizar la reestructuración financiera despejando
las dudas sobre las valoraciones de los activos inmobiliarios.
Considera que estas dudas «están impidiendo un acceso adecuado de las
entidades financieras a los mercados y, a su vez, contaminan la
credibilidad de la deuda pública». Reclama ante ello una valoración muy
prudente de los activos menos líquidos, como son los solares y
promociones inmobiliarias sin terminar.
«Estas medidas supondrán la asunción de pérdidas latentes u ocultas
en los balances, por lo que es inevitable una segunda ola de
reestructuraciones, con más fusiones y más necesidades de capital»,
aseguró. Rajoy considera que una vez despejadas las incertidumbres del
sector financiero el acceso al crédito de los ciudadanos se normalizara.
El plazo para la reestructuración es de seis meses, tiempo durante el
cual los bancos deberán acelerar sus fusiones y obtener más capital
para mantener su solvencia.
Los grandes bancos, de hecho, han pedido a Rajoy que acelere la
subasta de las entidades con problemas, sobre todo, las dos cajas
nacionalizadas y que en principio tenían aún casi un año para buscar
capital por su cuenta, Novagalicia y Catalunya Caixa.
Según el calendario que maneja el Banco de España en marzo está
previsto que se subaste Unnim, cuyo único accionista es el FROB, con el
100% del capital. Un mes después, en abril, sería Banco de Valencia la
entidad que se sometería a su venta a través también de una subasta.
Pero tras las palabras de Rajoy se desprende que las dos grandes cajas
intervenidas serán subastadas también a más tardar en junio.
Cálculos de algunos bancos elevan las pérdidas latentes que aún están
sin provisionar por el conjunto del sistema financiero entre 100.000
millones y 125.000 millones de euros. Estas necesidades de capital están
vinculadas a las carteras de activos tóxicos relacionados directamente
con el ladrillo y el suelo. Alguno de estos grandes bancos asegura que
estas pérdidas latentes pueden suponer unas necesidades de capital en un
escenario de riesgo de unos 70.000 millones de euros para alcanzar un
capital core del 8%, mínimo que debe alcanzarse.
El gran debate es quién pone ese capital y hace la valoración de los
inmuebles. Por ello, se hacen necesarias las fusiones, explican estas
fuentes. La gran banca estaría a favor de que se establecieran esquemas
como el que se ha aplicado en CAM, con unas ayudas aportadas por el FGD
para cubrir las pérdidas por morosidad.
Otra iniciativa que la gran banca ha propuesto a Rajoy es la de crear
instrumentos para afrontar la precaria situación de liquidez del
sistema, para evitar que se desencadenen problemas adicionales de
solvencia, y permitir la gradual normalización del mercado.
Lo que consistiría en crear esquemas de intercambio de activos
«ilíquidos» (suelo, sobre todo) por activos descontables en el BCE,
principalmente. Estos esquemas, no obstante, no «deben servir para que
la entidades insolventes eludan su saneamiento y recapitalización»,
señalan fuentes bancarias. Y añaden que los gestores de estas entidades
deberían dejar sus cargos y subastar estas entidades.
Duras críticas a la labor de Ordóñez
Rajoy tampoco se olvidó
en su discurso de investidura como presidente del Gobierno de anunciar
cambios en la estructura del Banco de España para que gane poder. No era
una novedad, como las reformas en el sector financiero, Rajoy ya había
comentado su proyecto de mejorar la supervisión del Banco de España.
Pretende que su labor se agilice y tecnifique. Varias fuentes bancarias
destacan la contundencia con la que Rajoy criticó la labor del actual
gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, al
asegurar que con la reforma se pretende evitar «las indecisiones y
bloqueos que lo han caracterizado». Es la primer vez que Rajoy se
muestra públicamente tan duro con Ordóñez, más si se tiene en cuenta
desde donde ha realizado sus críticas, en el Congreso el día de su
investidura. Su opinión coincide también con la de varias entidades
financieras, aunque estas prefieren no comentarlo públicamente. «El
proceso de reestructuración se empezó tarde y está perdiendo impulso»,
señalaba la semana pasada en privado un directivo de un gran banco. Pese
a las críticas vertidas sobre Ordóñez, será él quien finalice la
reestructuración del sector, ya que el compromiso de Rajoy es finalizar
la reforma en junio, un mes antes de que venza el mandato del
gobernador. También habrá otra de la ley de cajas.
Rajoy prevé sanear los balances con la venta de viviendas
en manos de la banca
El
futuro presidente del Gobierno, Mariano
Rajoy, ha asegurado que la primera medida en el sector financiero será
el saneamiento de los balances, para lo que es necesario la venta de
los
inmuebles terminados en manos de las entidades financieras.