La banca necesita 4.000 millones para pagar las preferentes y los convertibles

La banca calcula sus costes. Los primeros, los financieros,
los que inciden directamente en el margen de intereses. En el último año y según datos del Banco de España, los gastos financieros del sector se han situado, de media, en 16.400 millones de euros al trimestre.

06-04-2010

De éstos, unos 13.200 millones son intereses que la banca paga por
los depósitos de sus clientes. El resto, el coste de remunerar las
emisiones de deuda e instrumentos híbridos que ayudan a obtener liquidez
y mejorar la solvencia.

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En este capítulo, el de las emisiones, las participaciones
preferentes, los bonos convertibles y la deuda subordinada han adquirido
un creciente protagonismo en el último año. La retribución que el
sector abona por estos títulos ronda los 1.000 millones de euros al
trimestre, es decir, unos 4.000 millones al año. Esta cifra representa
el 20% del beneficio obtenido por bancos y cajas en 2009 (19.500
millones de euros). También supera, por ejemplo, la capitalización
bursátil de Bankinter, con un valor de mercado de unos 3.000 millones.

Más capital
El afán por reforzar la solvencia (ver gráfico) ha multiplicado
estas colocaciones. Buena parte de ellas se ha comercializado entre
minoristas. Desde 2008, los pequeños inversores han comprado 12.000
millones en preferentes; otros 2.500 millones en convertibles; y 3.000
millones más en deuda subordinada.

Ante esta tendencia, los pasivos subordinados de bancos y cajas se
han incrementado hasta 105.000 millones de euros, desde los 95.000
millones de finales de 2008. El sector destina a remunerar estos títulos
el 4,3% de los ingresos que genera con su cartera de préstamos e
inversiones. En términos de coste, estos intereses representan el 7,94%
de los gastos financieros de la banca, frente al 4,82% de principios de
2009.

Aunque el euribor y el libor, al que se referencian la mayoría de
estas colocaciones, han caído con fuerza, el mayor número de títulos en
circulación y el mayor coste de las últimas emisiones han incrementado
la carga financiera. Ésta, además, debería seguir subiendo en los
próximos meses. Por una parte, los tipos de interés ya han tocado
mínimos.

Por otra, las emisiones más recientes, que se comercializaron en
avalancha a mediados del pasado año, sólo se remuneraron en 2009 durante
medio ejercicio. Pero desde ahora, el coste se extenderá los 12 meses
del año.

“La coyuntura conllevará un elevado coste de las emisiones de deuda
subordinada y preferentes que el sector ha llevado a cabo para reforzar
su solvencia”, explica una entidad en su memoria anual, a la hora de
detallar los riesgos de 2010.

Inversor minorista
Esta incertidumbre afecta a la banca, pero también a los
inversores, especialmente a los que han comprado preferentes. El pago de
sus intereses está condicionado a que la entidad tenga beneficios
suficientes. Los resultados de 2009 han asegurado la remuneración en
2010, pero serán las cuentas de este ejercicio, muy difícil, las que
marquen los abonos en 2011.

Estos intereses suponen casi el 5% de los ingresos financieros de las
entidades

Entre las entidades que comercializaron preferentes el pasado año,
Caja Duero y Caja Madrid han visto caer su beneficio más de un 65% en
2009. Caixa Galicia, el 58%. Caja España, CAM y Caja Granada, más del
40%. La rebaja en Caja Navarra, Murcia, Cajasol y Caixanova oscila entre
el 23% y el 28%. Por lo que respecta a los bancos, la horquilla se
mueve entre un comportamiento plano del resultado (Santander) y una
disminución del 38% (Pastor).

Con todo, distintas entidades consultadas esperan no tener
dificultades para pagar las preferentes. Entre ellas, varias cajas que
tienen previsto pedir ayudas al fondo para la banca (Frob). Hay que
considerar, además, que el sector tiene coberturas de tipos de interés
con productos derivados, que rebajan el importe efectivo de los
intereses.

El Frob, sin límite a las preferentes
Las entidades que acudan al fondo de reestructuración (Frob)
podrán remunerar las preferentes si sus resultados se lo permiten. La
norma sólo menciona las preferentes al referirse a las integraciones con
mayores necesidades de ayudas.

“Estas entidades no podrán remunerar instrumentos de recursos propios
de naturaleza híbrida en tanto no sea en cumplimiento de una obligación
legal o de un compromiso contractual”. En la práctica, se da vía libre a
que las entidades paguen los intereses, en línea con la pauta marcada
en otros países. “Sólo se ha prohibido el pago cuando las ayudas han
sido muy altas y hay un daño serio para la competencia”, explican en el
mercado.

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