La intención de la entidad financiera que surja de la unión de
Caja España-Duero y Unicaja de asegurar la permanencia en los cargos del
consejo de administración (específicamente de su presidente y
vicepresidente ejecutivos) durante al menos seis años «en poco difiere
con el tiempo de permanencia de los consejeros de consejos de
administración de las propias cajas», según señaló ayer la entidad con
sede en León a través de un comunicado.
La intención de la entidad financiera que surja de la unión de
Caja España-Duero y Unicaja de asegurar la permanencia en los cargos del
consejo de administración (específicamente de su presidente y
vicepresidente ejecutivos) durante al menos seis años «en poco difiere
con el tiempo de permanencia de los consejeros de consejos de
administración de las propias cajas», según señaló ayer la entidad con
sede en León a través de un comunicado.
La caja responde así a
las críticas que ha recibido el hecho de que tanto Braulio Medel, que
ocupará el cargo de presidente ejecutivo del futuro banco, como Evaristo
del Canto, que será el vicepresidente ejecutivo y consejero delegado,
tengan garantizado en los estatutos que se están elaborando una
permanencia en el cargo de al menos seis años, independientemente de los
procesos de renovación o de las decisiones que se tomen en las dos
cajas originales. Un mandato estatutario que contempla también al resto
de los miembros (en total 15) del consejo de administración de la futura
entidad unida.
El comunicado emitido ayer por Caja España-Duero
señala que «el tiempo de permanencia de los consejeros se contemplará
en los estatutos del banco, una vez que los mismos hayan sido
aprobados». El documento debe ser ratificado por los consejos de
administración y las asambleas generales de las dos cajas de ahorro.
«Dicha permanencia tiene su razón de ser, sigue la nota, al igual que
en otros bancos, en garantizar una estabilidad en el órgano de gobierno
de cara a los inversores y mercados financieros».
La entidad
señala que los consejeros en las cajas se eligen por mandatos de cuatro
años, «que se han prorrogado en muchos casos, llegando a estar en dichos
puestos hasta un máximo de doce años, según contempla la ley».
Por último, el comunicado señala que «en el ánimo de la entidad en esta
negociación está primando, por encima de otras cosas, la viabilidad de
un proyecto conjunto que garantice la solvencia y el futuro de esta caja
por las vías adecuadas».
La nota oficial se refiere también a
la situación de los trabajadores, ya que asegura que también está en su
ánimo «la consolidación de los puestos de trabajo de los empleados que
actualmente prestan sus servicios en esta entidad».
Precisamente
la renegociación del plan laboral fijado en la fusión de Caja España y
Caja Duero será uno de los caballos de batalla de la actual operación
con Unicaja. En los próximos meses deberá llegarse a un acuerdo que los
sindicatos aseguran que no aceptará que parta de otro documento que no
sea este acuerdo.
M. J. Muñiz | león