La CNMV pone firmes a las cajas

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) reflejó
ayer cierta preocupación por cómo están planeando las cajas las futuras
salidas a Bolsa de sus bancos. Lo hizo mediante una carta dirigida a la
CECA -publicada posteriormente en su página web- que destila claridad y
contundencia, lo cual es de agradecer.

09-02-2011

El organismo recuerda a estas entidades la obligación de colocar en
el mercado al menos el 25% del capital de los futuros bancos para poder
ser admitidos en el parqué. Semejante puntualización no debería haber
sido necesaria -lo impone el real decreto de 2005 que regula los
requisitos relativos a la admisión a cotización-, pero no estorba
teniendo en cuenta que algunos directivos de cajas han expresado la
voluntad de reducir tal porcentaje. La misiva matiza que esta misma
norma admite salidas por debajo del 25% -sucedió con Criteria e
Iberdrola Renovables, que se limitaron al 20%-, aunque tal decisión
descansa en la CNMV, que analizará caso por caso, y no en la voluntad de
las cajas.

Se comprende que estas entidades quieran limitar el
capital que colocan en Bolsa, pues la situación financiera y bursátil
exigirá un alto descuento. Además, la necesidad de concluir los procesos
antes de septiembre pone en peligro el éxito. Aun así, una salida a
Bolsa es una operación extremadamente compleja y delicada y no caben
presiones a la CNMV para que tome medidas adaptadas a sus necesidades.
Especialmente, porque deben recuperar una reputación en entredicho. La
CNMV acierta de pleno al sentar las bases de sus posibles estrenos en el
parqué, evitando así que vuelvan a cometer nuevos deslices.

Pues los procesos, aunque todavía en ciernes, podrían adolecer de
algunas otras deficiencias que precisan corrección. Una de las más
graves es la dificultad de valorar unas entidades poco acostumbradas a
funcionar bajo la transparencia inherente a compañías cotizadas. Como
solución, acertada, el regulador impondrá tramos destinados a inversores
institucionales, con suficiente capacidad de análisis, que garantizará
una estimación alternativa y ecuánime. Además, evitaría una colocación
masiva a los clientes de las propias cajas, cuyas potentes redes
comerciales tienen fácil acceso a unas personas a veces carentes de
suficiente cultura financiera. Eufemísticamente, el organismo califica
tal posibilidad como «conflicto de interés».

El presidente de la CNMV, Julio Segura, ha velado por los posibles
inversores de estas futuras entidades, aunque también ha orientado a
unas cajas algo despistadas. Cotizar en Bolsa podría aportarles el
capital que necesitan, pero exige unas reglas de juego muy claras. Las
recetas de buen gobierno han de cuajar sinceramente en ellas y mientras
antes se adapten, mayor probabilidad de éxito tendrán en sus debuts
bursátiles.

cinco dias