La cola de la Q

Una Q sin cola es como un jardín sin flores. Una Q sin cola se convierte en un “0” de nada o en una “O” de sorpresa (con permiso de la hache). ¿Cómo harías girar una Q si no fuera cogiéndola de la cola? Los trabajadores quizá somos la cola de la Q, pero sin nosotros, nuestra querida Q no existe, no gira.

Ver Boletin CC OO de Caja Arquitectos Arquia. PDF 170 Kb.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *