- Plantea penalizar a los trabajadores cuando enfermen o se
accidenten; y reducir las vacaciones y días de libranza - La propuesta salarial es insuficiente y mezquina: tras
cinco años de congelación, propone otro 0% para 2015; un 0,50% para 2016 y un
0,65% para 2017
Ciudad Real, 22 de
abril de 2015. La negociación del convenio colectivo de Comercio de la provincia
de Ciudad Real está empantanada por la intransigente posición de la patronal,
que se mantiene enrocada en sus planteamientos y se niega a acercar posturas.
Tras siete
reuniones de la mesa negociadora del convenio, que afecta a unos 5.000 trabajadores
de la provincia, la patronal sigue lamentando «los muchos los costes que tiene
que soportar las empresas» porque los trabajadores enferman, y tienen vacaciones,
y algún día de licencia retribuida. Así que plantea recortar prestaciones y
recortar libranzas, y a cambio oferta subidas salariales del 0% para este año;
del 0,5% para el siguiente y del 0,65% para el 2017, que CCOO considera «mezquinas,
absolutamente insuficientes».
«No es de recibo el
argumentario que trae la patronal reunión tras reunión», denuncia Ángela
Briones, responsable de CCOO- Servicios Ciudad Real. «La ampliación de la
jornada anual es inasumible y los recortes de prestaciones por enfermedad son
impresentables. Es indigno desproteger al que trabaja cuando sufre una
enfermedad; y parece mentira que la patronal haya convertido esta cuestión en
un motivo para bloquear la negociación».
Respecto a las
subidas salariales, Briones recuerda que «cobramos lo mismo desde hace cinco
años. CCOO no aceptará más pérdidas de poder adquisitivo. La negociación
colectiva no es un instrumento de devaluación salarial, es la herramienta para
homogeneizar las condiciones laborales de los sectores productivos y
acomodarlas a las circunstancias concretas de la economía. Ahora, impulsar la
recuperación requiere avances salariales, que además de justos son necesarios».
«Los trabajadores y
las trabajadoras tenemos que cobrar salarios justos, equitativos; y tenemos que
seguir cobrando nuestro salario cuando nos pongamos enfermos», concluye
Briones.