La patronal de las cajas asegura que el sector apenas necesitará capital

Cuantas más aclaraciones, más confusión. En esta particular negociación entre las cajas de ahorros y el Ministerio de Economía a través de cartas abiertas (el miércoles por la noche) y de notas de prensa, ayer llegó la sorpresa. Según la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) , «todas las cajas se encuentran, a día de hoy, por encima del 8% de
capital principal». También dice que «a las que se les aplicaría la
exigencia del 10%, también cumplen, en la inmensa mayoría de los casos,
con este requisito de solvencia». Es decir, según su versión, las cajas
apenas necesitan capital ni privado ni público para alcanzar los nuevos
niveles establecidos por el Gobierno. Este argumento choca con los
cálculos realizados por Elena Salgado, vicepresidenta y ministra de
Economía, que declaró que las cajas necesitarían alrededor de 20.000
millones para recapitalizarse.

Los cálculos de la CECA chocan también con los datos de las propias entidades. Un grupo de ellas, como la fusión de Caja Madrid-Bancaja , Novacaixagalicia, Catalunya Caixa y Unnim han admitido que no alcanzan el 8% de capital básico (core capital), el baremo que Economía ha usado en público y que el Tesoro ha expuesto a
los inversores. La explicación, según la CECA, es que tras la carta de
Salgado, se ha tomado como referencia el nuevo concepto denominado
«capital principal», que es diferente del de core capital. Según
la patronal, con los nuevos parámetros que incluye el Ministerio de
Economía se ha suavizado notablemente la exigencia de capital, por lo
que los cálculos de solvencia dan niveles más elevados que los de core capital que publicaron las propias entidades.

La
nota de la CECA provocó ayer extrañeza en el sector porque no se
entiende que el nuevo «capital principal» sea menos exigente que el
antiguo «core capital» o al menos no de modo significativo.
«Ambos conceptos son parecidos. El cambio más importante es que en el
capital principal se han incluido los instrumentos convertibles en
acciones, pero no los ha emitido ninguna caja salvo Banca Cívica. No
parece que pueda subir tanto el nuevo cálculo de capital, y menos uno o
dos puntos porcentuales». Economía no entró en la discusión y se limitó a
decir: «Las cifras correctas serán las que determine el Banco de España
cuando las entidades entreguen las cuentas de 2010».

Como se
reconoce en la propia nota, «las cajas y la CECA van a seguir trabajando
con Economía en la elaboración del diseño final del Plan de
reforzamiento del sector financiero, con el fin de lograr una mayor
claridad en la definición del capital». Es decir, la patronal admite que
todavía no se ha concretado lo que es capital, razón por la que ha
chocado que afirmen en una nota oficial que «todas están por encima del
8%». También se apunta que lo que se pide a las cajas «en materia de
solvencia es tan alto que sitúa este nivel por encima del alcanzado por
muchas de las entidades europeas».

En el mercado se ha
interpretado la reacción de la CECA como una manera de contrarrestar
ante la opinión pública la imagen de debilidad de las cajas, cada vez
más generalizada porque los datos publicados han mostrado que tienen
menor solvencia y una exposición significativamente mayor que los bancos
al riesgo inmobiliario.

Por otro lado, Elena Salgado aseguró ayer que «con toda seguridad» muchas cajas de ahorros «podrán estar» en el 8% de core capital cuando
el decreto para la recapitalización del sistema financiero cumpla todos
los trámites y se haga la evaluación correspondiente, informa Europa
Press.

El Gobierno hizo público el miércoles que, entre el 9% y el
10% de exigencia de capital para las cajas sin inversores privados, ha
elegido este último nivel, el más alto, en contra de las peticiones del
sector, que reclamaba el 8%. Pese a que siguen las negociaciones,
fuentes cercanas a la Administración dan por hecho que ya no se moverá
esta cifra, ni otros de los detalles que aparecían en la carta.

Salgado
salió al paso de esta situación diciendo que el Gobierno no ha elevado
la exigencia a las entidades, porque ya había dicho que la cifra de
capital para las que no coticen se situaría entre el 9% y el 10%. «No
hemos subido nada», ha señalado, tras asegurar que la cifra no está
pensada sólo para las cajas de ahorros, como «algunos» han querido
interpretar, sino que hace referencia a todas las entidades, de
cualquier naturaleza, que no coticen en Bolsa o no tengan al menos el
20% de presencia de inversores privados en su capital y tengan
dependencia de la financiación mayorista, esto es, de los mercados.

El
presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, entró en el debate sin
atender a esa explicación al decir que «no tiene ningún sentido la
discriminación» entre cajas y bancos y que el core capital debe ser «el
mismo» para ambos. «Si es cierto lo publicado», añadió, se confirmaría
que el Gobierno «tiene decidido que desaparezcan» las cajas «tal y como
ahora se conocen».

CC OO y UGT afirmaron que tendrán «una estrategia conjunta» contra los planes del Ejecutivo sobre el capital de las cajas.

¿Capital principal o básico?

Economía anunció que exigiría a bancos y cajas al menos un 8% de capital básico, la traducción que hizo de core capital, y una cifra superior (que finalmente ha sido del 10%) en el caso de que
no cotizasen ni tuvieran un 20% de inversores privados y tuvieran
dependencia de los mercados de financiación mayorista. En sus presentaciones internacionales, el Tesoro reiteró que se exigiría un

core capital mínimo del 8%. Varias cajas están lejos del 8% de core capital y la inmensa mayoría por debajo del 10%.

– En su carta a las patronales de cajas y bancos, Salgado abandonó el concepto de capital básico y adoptó el de capital principal, que
definió como «capital, reservas, primas de emisión, intereses
minoritarios; más los instrumentos suscritos por el FROB y
transitoriamente instrumentos obligatoriamente convertibles en acciones;
y, minorados por resultados negativos y pérdidas, activos inmateriales y
ajustes por valoración».

– Los expertos consideran que las diferencias entre ambos conceptos son escasas, pero la
patronal de las cajas (CECA) interpreta que con esa definición Economía
ha rectificado y rebajado notablemente las exigencias de solvencia,
pues asegura que ahora todas las cajas superan el 8% de capital
principal, incluidas aquellas que han reconocido estar lejos de ese
nivel de capital básico.

Í. DE BARRÓN / M. JIMÉNEZ – Madrid

El País