La precariedad nos hace daño

La precariedad en el trabajo pone en peligro la salud y la
seguridad de todas las personas trabajadoras.


La precariedad en el trabajo ha aumentado la
desigualdad y la exclusión. Sus efectos son suficientemente conocidos: aumento
del paro, contratación temporal trabajo a tiempo parcial, devaluación salarial,
más accidentes y enfermedades profesionales, y también más daños derivados del
trabajo y contingencias que, a pesar de que no se consideran laborales, están
relacionadas con el trabajo (estrés, ansiedad, depresión, etc.).

Todo esto, junto con la desregulación normativa y la erosión
de la cobertura de los convenios, la dificultad para ejercer los derechos de
manera efectiva, el miedo de perder el trabajo y el aumento de las cargas de
trabajo para suplir los trabajadores y trabajadoras despedidos, ha supuesto, a
la práctica, un empeoramiento de las condiciones de trabajo y una pérdida de
derechos que acaba afectando la salud de todas y todos.

Los datos de siniestralidad laboral no dejan ningún tipo de
duda. La tendencia al alza de los accidentes nos demuestra el deterioro del
sistema preventivo laboral en los últimos años como consecuencia de la crisis
económica y de las reformas laborales.

La evolución de la siniestralidad en Catalunya se muestra muy
dependiente del ciclo económico: baja en épocas de crisis (2008-2012) y sube
con la remontada económica (a partir del 2013). Esta evolución, que en
principio nos podría parecer natural, difiere de la de otros países europeos
como por ejemplo Alemania, Francia o el Reino Unido, donde los índices de incidencia
bajan de manera lenta pero sostenida a lo largo de los años. Esta situación
hace patente la vulnerabilidad y la ineficacia de nuestro sistema preventivo y
demuestra que la accidentalidad aumenta en mayor medida que la ocupación.

La precariedad es una constante del mercado de trabajo cada
vez más evidente. El pasado mes de marzo el 85% de los nuevos contratos
laborales que se registraron en Catalunya fueron temporales, y el 40% de estos
tuvieron una duración de menos de un mes. La alta rotación de los contratos de
tan corta duración impide garantizar a este colectivo los derechos de información
y formación sobre los riesgos y las medidas preventivas.

Los datos de siniestralidad de los accidentes laborales con
baja del 2016 nos muestran que 61.106 hombres sufrieron accidentes ante los
28.089 accidentes laborales sufridos por las mujeres trabajadoras. En cambio,
el registro de enfermedades profesionales indica que el 2016, 837 mujeres
sufrieron una enfermedad profesional ante 725 hombres.

Ante todo esto, y en el marco del 28 de Abril, Día
Internacional de la Salud y la Seguridad en el Trabajo, UGT y CCOO nos
reafirmamos en la necesidad de poner fin a la precariedad para mejorar la
prevención de riesgos y reducir los daños a la salud. Con este objetivo,
proponemos las medidas siguientes:

 

    – Revertir la
reforma del marco jurídico de las mutuas, que ha supuesto un recorte de los
derechos de los trabajadores y trabajadoras, una invasión de las competencias
de los servicios públicos de salud y una privatización en la gestión de actividades
que tendrían que ser exclusivas de la Seguridad Social.

    – Reorientar el Institut
Català d?Avaluacions Mèdiques (ICAM), con una visión social, útil y sostenible,
con la participación de los agentes sociales, con objeto de replantear los
criterios para realizar las evaluaciones médicas y evitar dar altas indebidas a
personas que no están en condiciones de volver a trabajar.

    – Suprimir el
programa de incentivación económica y control de la incapacidad temporal que
está llevando a cabo el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para
recortar la duración de las bajas, puesto que considera defraudadores  los trabajadores y trabajadoras enfermos y
fomenta la mala praxis médica.

    – Intensificar las
políticas activas en materia de prevención, dotando de recursos económicos y
humanos suficientes al Institut Català de Seguretat i Salut Laboral (ICSSL) y al
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT).

    – Reforzar los mecanismos
de control del cumplimiento de la legislación en materia de igualdad a las
empresas y en la lucha contra el fraude y la economía sumergida.

    – Apuesta decidida
del Govern de Catalunya por una estrategia catalana de seguridad y salud en el
trabajo.

    – Exigir que la
Inspección de Trabajo aumente las acciones inspectoras en materia de seguridad
y salud, haciendo cumplir las normas reguladoras a las empresas y exigiendo
unas propuestas preventivas de calidad a los servicios de prevención, para situar
en primer lugar la eliminación de los riesgos en vez de los actuales criterios
economicistas reductores de la prevención.

    – Promover la
figura del delegado o delegada de prevención territorial o sectorial a las
empresas de menos de 6 trabajadores y trabajadoras, que no tienen derecho a
escoger un delegado o delegada de personal. Esta medida permitiría asegurar el ejercicio
del derecho a la salud y la seguridad y equiparar los niveles de protección de estos
trabajadores y trabajadoras a los del resto de las empresas.

Este 28 de Abril, Día Internacional de la Salud y la
Seguridad en el Trabajo, CCOO y UGT recordaremos las personas trabajadoras que
murieron, o perdieron la salud para ganarse la vida, y nos comprometemos a
luchar durante el resto del año para poner fin a la precariedad, a la
desigualdad y a las injustas condiciones de trabajo que se encuentran detrás de
los accidentes y de las enfermedades profesionales.

Manifiesto conjunto de CCOO de Catalunya y UGT para el 28 de
Abril del 2017

Descarregat en pdf:
>> Manifest del 28 d’abril de 2017: ‘La precarietat ens fa mal’
>> Programa d’actes de l’assemblea amb
motiu del 28 d’abril

>> Butlletí amb el MANIFEST 28 d’abril de 2017