La supercaja está en vísperas de cerrar el primero de sus
objetivos fijados. El nombramiento del presidente, Evaristo del Canto,
al que dedicará un consejo extraordinario en exclusiva. Será el próximo
viernes; antes cumplirá con el precepto de la asamblea general y el
consejo de administración que ratificará los acuerdos de solicitud del
crédito del Frob.
La supercaja está en vísperas de cerrar el primero de sus
objetivos fijados. El nombramiento del presidente, Evaristo del Canto,
al que dedicará un consejo extraordinario en exclusiva. Será el próximo
viernes; antes cumplirá con el precepto de la asamblea general y el
consejo de administración que ratificará los acuerdos de solicitud del
crédito del Frob.
Hasta este punto, el proceso de fusión de Caja
España y Caja Duero ya tiene una parte importante del plan social en
fase de ejecución. Setenta y ocho oficinas que pertenecían a la red de
sucursales de ambas entidades ya han sido cerradas; antes del 31 de
diciembre, según los plazos aprobados por el Banco de España cuando
bendijo la hoja de ruta para poner bajo las mismas siglas a las dos
cajas de ahorro más importantes de la región, deberán haber dejado su
actividad 320 sucursales. 51 de las oficinas ya cerradas pertenecían a
la nómina de Caja España; 27, a la de Caja Duero.
La reducción
de empleados también presenta un punto avanzado de ejecución; ya hay 176
trabajadores de las dos entidades que se han acogido al plan de bajas
incentivadas y prejubilaciones que se han proyectado para que la
plantilla de la supercaja adelgace en 850 empleos.
Al plan social le quedan dos meses de camino.
La culminación de los movimientos ejecutivos, sin embargo, es
inmediata. Mañana jueves, 320 asambleístas, por primera vez bajo el
manto de la supercaja, decidirán la inclusión de los nuevos cargos
directivos, entre los que se incluye el nombre de Evaristo del Canto,
que será propuesto para presidir la entidad. La misma asamblea deberá
manifestarse sobre el sueldo con el que retribuirá la función del
presidente interino que desde la constitución de la caja asumió esa
responsabilidad.
Los principales partidos políticos
representados entre los asambleístas trabajan para lograr reunir el
máximo número de apoyos a la propuesta de Evaristo del Canto como
presidente, para evitar un resultado atomizado y lograr las mínimas
disensiones ante la opción consensuada para presidir la supercaja. La
asamblea, que se inicia a las cuatro de la tarde y debe de celebrarse en
el auditorio de León porque la sede del Portillo no puede dar cabida al
número de asambleístas convocados, se prevé larga: cualquiera de los
320 miembros tiene derecho a intervención. Un consejo extraordinario
tendrá que ratificar los acuerdos una vez que concluya la asamblea;
entre ellos, la solicitud de los 523 millones del Frob que engrasarán
económicamente la fusión.
I. urdiales | redacción