Las cajas de ahorro se pliegan, de partida, a las mayores
exigencias de solvencia que quiere imponerles el Gobierno respecto a los
bancos. Aseguran que están cerca de los requerimientos, pero quieren
seguir negociando con el Ministerio de Economía los -˜detalles-™ de una
norma que les impone mayor rigor, con la intención de que algunas
instituciones no se vean obligadas a cambiar de proyecto contra su
voluntad.
Las cajas de ahorro se pliegan, de partida, a las mayores
exigencias de solvencia que quiere imponerles el Gobierno respecto a los
bancos. Aseguran que están cerca de los requerimientos, pero quieren
seguir negociando con el Ministerio de Economía los -˜detalles-™ de una
norma que les impone mayor rigor, con la intención de que algunas
instituciones no se vean obligadas a cambiar de proyecto contra su
voluntad.
Son los restos del -˜traje a medida-™ que tiempo atrás
acordó la patronal del sector con el Ejecutivo. Por eso han pedido
precisiones sobre determinados términos de las exigencias
gubernamentales. Quieren concretar lo que abarcan los conceptos de
-˜capital principal-™ y de -˜financiación mayorista-™, y alimentan la
idea de que todas las cajas encuentren un camino de supervivencia. Su
opinión de que el sector está encarrilado contrasta con las estimaciones
del Banco de España -“que ha evaluado en 20.000 millones las
necesidades de capital adicional a 31 de diciembre pasado- y con las de
analistas del sector privado. El más -˜contenido-™, el servicio de
estudios de BBVA, ha cifrado las exigencias entre 13.000 y 17.000
millones.
Mientras las cajas intentan fórmulas de entendimiento
con el Gobierno, el Partido Popular amaga una ruptura con el PSOE y las
federaciones de banca de los sindicatos CC.OO. y UGT anuncian que
estudiarán todas las posibilidades legales, y hasta la movilización
social, para combatir la reforma si, finalmente, se materializa lo que
consideran «una legislación discriminatoria».
Todos justifican
sus posturas en la necesidad de que «fluya el crédito» para los
particulares y las empresas. El mismo argumento que utiliza Economía
para exigir a las cajas mayor solvencia, lo emplea el PP para denunciar
un planteamiento «tan rígido» que no deja margen de maniobra, y que, a
su juicio, estrangulará la financiación necesaria para potenciar la
inversión generadora de empleo en la economía.
El portavoz
adjunto del PP para asuntos económicos, Álvaro Nadal, denunció que las
medidas anunciadas por la vicepresidenta económica van a constituir una
«nacionalización» de las cajas, y situarán al sector en una posición
competitiva desfavorable respecto al resto de entidades europeas. Nadal
apuntó también que, el «apretado» calendario establecido por el Gobierno
supondrá una inundación de acciones o títulos de las cajas «en pleno
verano», cuando la actividad de los mercados es más reducida.
La
principal fuerza política de oposición, que apoyó la constitución del
Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y la reforma de la ley de
Órganos Rectores de las cajas de ahorros (Lorca), se ha desmarcado con
rapidez de los planes del Ejecutivo en esta nueva «vuelta de tuerca».
La Confederación que aglutina a las cajas de ahorro (Ceca) entiende
que, en este contexto, «el esfuerzo que se pide a las cajas en materia
de solvencia es tan alto que sitúa este nivel por encima del alcanzado
por muchas entidades europeas».
m. j. alegre | madrid