Debutar en el parqué no es un proceso sencillo, ni rápido. La
CNMV se ha visto obligada a recordárselo a las cajas con un misiva que
envió ayer a la CECA, con voluntad de «ordenar el proceso de salida a
Bolsa». Así lo señaló ayer el presidente de la CNMV, Julio Segura, en la
presentación del Plan de Actividades 2011, que tuvo lugar en un
céntrico hotel madrileño. «Me preocupó mucho cuando empecé a leer en
prensa declaraciones de directivos de cajas que hablaban de sus planes
para salir a Bolsa en unas condiciones que no cumplen con la legalidad»,
subrayó Segura en la rueda de prensa posterior al evento
09-02-2011 – La clave está en cuánto capital deben
sacar las cajas a cotizar y la ley dice que, como mínimo, el 25%. La
CNMV está habilitada para hacer excepciones a la norma, pero solo ha
habido dos casos (Iberdrola Renovables y Criteria) y en los dos se dejó
el listón en el 20%. Ahí está la referencia para las cajas.
El paso adelante del supervisor echa por tierra la idea de
algunas entidades, que planeaban una OPV ad hoc. Así, Banco Base, la
alianza de Cajastur, CAM, Caja Cantabria y Caja Extremadura, hablaba de
sacar a Bolsa el 15%. Segura rechazó, no obstante, poner un umbral
específico, más allá del 25% legal, porque hay que estudiar «caso a
caso».
«La CNMV solo puede exceptuar del requisito de difusión del 25%
aquellas operaciones que supongan una distribución próxima a dicho
porcentaje y siempre que la capitalización bursátil prevista, el importe
de la oferta pública, así como el número de accionistas garanticen, en
opinión de la CNMV, un grado de liquidez y frecuencia de negociación
suficiente en el mercado bursátil», detalla el documento.
La prioridad de la CNMV es que los valores listados «tengan unas
condiciones de liquidez y contratación que no permitan que el precio de
cotización pueda ser manipulado fácilmente».
Habida cuenta del fuerte descuento que tienen que hacer para resultar
atractivas para los inversores, las cajas intentan apurar el capital
que cotizará en Bolsa. El sector financiero tiene hasta septiembre para
captar al menos 20.000 millones de capitalización si quiere evitar una
nacionalización. Una de los recursos más claros es el de salir a
cotizar, pero la CNMV ya ha dejado claro que esto no se hará de
cualquier manera.
Un tramo institucional «sustancial»
Una eventual OPV tampoco podrá consistir en una campaña masiva de
colocación en la red de oficinas. El supervisor ha aclarado que una
«parte sustancial» deberá ser dirigida a institucionales. Al carecer de
trayectoria histórica, es difícil valorar estos nuevos bancos y son los
institucionales «los que están mejor informados, hacen una due diligence
y saben mejor el precio que están dispuestos a pagar», señaló Segura.
Hasta la fecha, solo La Caixa y Caja Madrid se han dirigido a la
CNMV. La intención de la carta remitida ayer es precisamente animar a
las entidades a que, antes de embarcarse en la OPV, dejen que les
asesore el supervisor. «Será a coste cero», prometió Segura.
Máxima transparencia en la gestión y los consejos
Este proceso requerirá adecuarse al modus operandi de las empresas
cotizadas. La CNMV destaca «la importancia que tienen las normas y
recomendaciones relativas al gobierno corporativo de toda entidad
cotizada, entre las que cabe destacar las que se refieren al número de
independientes en el consejo de administración, así como la naturaleza y
composición de las distintas comisiones».
Este año, la CNMV publicará dos circulares que afectarán a las
cajas. Una sobre el modelo de informe de las retribuciones de los
consejos y otra respecto a los nuevos requisitos de transparencia de los
informes anuales de gobierno corporativo. Ambas verán la luz en el
tercer trimestre.
Preguntado por la mayor exigencia de capital básico a las cajas,
uno o dos puntos más que la banca, Segura reconoció que crea
«diferencias» de competitividad, pero se mostró seguro de que se «han
hecho bien los números» en el Banco de España y el Gobierno. «No son
incompetentes», remachó.
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