Los vencimientos de deuda someterán a presión al sector en pleno proceso de consolidación y pueden suponer u escollo para la reactivación del crédito.
mercados de capitales, en el que muchas entidades han tenido que valerse de los
avales otorgados por el Gobierno para poder satisfacer sus necesidades de
liquidez, las cajas de ahorro deberán seguir haciendo un esfuerzo considerable
durante 2010 y los dos años próximos para refinanciar vencimientos récord de
deuda.
Un grupo de 40 cajas tiene que devolver este año 30.734 millones de euros entre
bonos senior (de mayor calidad, pero sin garantía), cédulas (deuda con el
respaldo de un paquete de créditos hipotecarios y del balance de la entidad) y
cédulas multicontribuidas (emitidas a través de un fondo de titulización por un
grupo de entidades), según cálculos de EXPANSIÓN a partir de datos de Bloomberg
y de
de casi el 48% frente a los poco más de 20.800 millones de 2008.
Podio
Caja Madrid, CAM y Bancaja son las entidades que cuentan con los mayores vencimientos,
con 7.832,6, 3.972 y 3.005 millones de euros, respectivamente, aunque, en
proporción a su tamaño, CAM, Caja de Burgos y Caja Cantabria se suben al podio,
pese a que estas dos últimas tienen importes reducidos de deuda de 900,4 y 500
millones, cada una. Si se tienen en cuenta los vencimientos acumulados hasta
2012, de 115.145 millones, CAM, Caja de Burgos y Bancaja son las firmas con más
compromisos en relación a sus activos.
«Colocar la deuda no va a ser tarea fácil en función de la caja de la que
se trate. Entidades como Caja Madrid o
nutrido grupo de firmas más pequeñas que seguirán dependiendo de la deuda con
aval público», sostiene Irene Pastoriza, del área de mercados de capitales
de BNP Paribas.
En el sector explican que la crisis financiera ha enseñado que nunca se puede
descuidar el riesgo de liquidez, una preocupación que ha llegado para quedarse.
De ahí que el Tesoro Público se haya visto obligado a pedir a Bruselas el
alargamiento del plazo para poder hacer uso de las garantías públicas para
emitir deuda.
Estaba prevista que esta medida finalizara el pasado 15 de diciembre, pero
avales a finales de 2008, las entidades han emitido más de 40.500 millones de
euros mediante esta vía.
«Las noticias sobre las necesidades de financiación de los gobiernos y, en
concreto sobre España, complican las cosas», añade el directivo de un gran
banco español. El precio que paguen las cajas por emitir con aval está
directamente ligado a lo que le cueste financiarse al Tesoro Público.
El deterioro de las cuentas de resultados tampoco ayuda. El presidente de
pasado de que el sistema bancario español integrado por bancos y cajas tendrá
pérdidas en 2010 en su conjunto. «Nuestros analistas de crédito creen que
va a ser el año más difícil para las cuentas de resultados», añade
Pastoriza.
Y José Manuel Amor, director de análisis de Analistas Financieros
Internacionales (AFI), recuerda que «las bajadas de ráting que han sufrido
muchas entidades también dificultarán su acceso a los mercados o les saldrá muy
caro». Como consecuencia, según los expertos, la actividad crediticia
continuará paralizada en este contexto de elevados vencimientos y en un entorno
macroeconómico poco favorable.
Puntos a favor
Muchas cajas han aprovechado las buenas condiciones de financiación durante
2009 para cubrir parte de los vencimientos de este año, y las desinversiones
previstas, a través de la venta de oficinas por ejemplo, «provocarán que
no se tenga que refinanciar todo», recuerda Pastoriza.
Por otro lado, la mejora del segmento de las cédulas, desde que el Banco
Central Europeo anunció el plan de compra de este tipo de activos, ha
posibilitado que algunas firmas, como BBK o Cajamar, se hayan estrenado en este
mercado por primera vez en su historia y a unos precios asequibles.
Los resultados de las fusiones
Los inversores institucionales ven como un síntoma de fortaleza el proceso de
concentración que vive el sector. En estos momentos, hay un total de 26 cajas
con fusiones aprobadas o pendientes de aprobación, con vencimientos de deuda
por importe de 39.497 millones de euros hasta 2012.
Y es que el tamaño importa en los mercados de capitales y las entidades
resultantes podrían tener un acceso más cómodo a la financiación mayorista.
Aunque, según recuerda José Manuel Amor, tendrá que haber un proceso de
adaptación hasta que los inversores conozcan bien a estas nuevas firmas.