Desde que Fernando Falcó abandonara la presidencia,
las incesantes luchas internas por ocupar el gobierno del club han sumergido al
RACE en una preocupante crisis institucional.
El próximo 6 octubre del presente año se celebrarán
elecciones al Consejo y a la presidencia de RACE. Del resultado de las mismas
saldrá el quinto presidente que tendrá el club en el periodo de una década.
Desde que Fernando Falcó abandonara la presidencia, las
incesantes luchas internas por ocupar el gobierno del club han sumergido al
RACE en una preocupante crisis institucional que, a nuestro juicio, han hecho
que la entidad no sea capaz de definir un rumbo que le permita llevar a cabo
plenamente el objeto social para el que fue fundada hace ya 108 años.
Desde CC.OO pensamos que ocho candidaturas al Consejo y
siete a la Presidencia suponen un auténtico despropósito no exento seguramente
en algunos casos de intereses puramente individuales y sectarios. Pensamos que
todo esto no beneficia en manera alguna al Club ni a las empresas que componen
el grupo ya que de no haber una candidatura que pueda obtener una mayoría
suficiente para gobernar, lo cual vemos muy difícil, el Presidente y el
Consejo resultante se verán condicionados a pactar, con uno o más grupos, con
lo que la situación que venimos arrastrando desde hace diez años se reproducirá
nuevamente.
Pese a todo este panorama de incertidumbre en Comisiones
Obreras creemos que gracias al esfuerzo y a la calidad aportada por el conjunto
de los trabajadores, las empresas del grupo RACE se han mantenido en una muy
buena posición, siendo líderes en el mercado de clientes colectivos y
aumentando últimamente el número de clientes particulares. Resultados estos que
por otra parte no acompañan con la política de inestabilidad y recortes que
está padeciendo de manera sistemática e incesante la plantilla que conforma el
grupo de empresas.
Desde la sección sindical de CC.OO en el grupo RACE, no
nos vamos a decantar por ninguna candidatura en especial, pero no somos
imparciales. Nos opondremos a aquellos candidatos que en sus objetivos esté, o
haya estado, la posibilidad de vender el grupo de empresas, de llevar a cabo o
justificar despidos masivos, a nuestro juicio injustificados, y en general, de
los que quieran poner el RACE al servicio de intereses individuales y
contrarios a su objeto social, que no es otro que el fomento del deporte y el
compromiso con el automovilismo y la seguridad vial.
Respecto a una posible
reválida en las elecciones del Consejo actual opinamos que un
proyecto de esta naturaleza no se puede hacer, ni se puede cambiar en escasos
tres meses, un proyecto que se ha basado fundamentalmente en inflar de manera
desmesurada y a base de despidos e indemnizaciones la cuenta de pérdidas hasta
alcanzar los casi 7 millones de euros a fin de convencer a los socios
propietarios, y en definitiva votantes, de que la situación empresarial era
rotundamente insostenible con el fin de forzar una venta a cualquier precio. Un
proyecto de futuro ilusionante por tanto necesita del análisis, de la
maduración y, sobre todo de la convicción de que es lo mejor para el club, los
socios y los empleados.
el Consejo y la Presidencia, y segundo una buena gestión, que ponga en valor
nuestros servicios y que apueste por mejorar el modelo actual de club.
Personas, que seguro que las hay, que no pretendan vivir del RACE, si no para
el RACE y para las personas que, de una u otra manera, formamos parte de él.