Iniciamos el periodo estival viendo como un gran número de responsables de zona solo saben hacer su trabajo a base de presiones y controles desmedidos en la magnitud y en el tiempo, con multiconferencias, Lync, mensajes de Whatsapp, o llamadas telefónicas a deshoras, por las tardes o incluso en fin de semana.
Todo el mundo sabe cuál es el resultado del binomio «calor + presión», ¿no?
CCOO se ha dirigido al banco para denunciar todas estas actitudes, identificando a las personas que se saltan la política Sencillo, Personal y Justo y que van con sus actitudes contra el Código de Conducta y el modelo de sistemática comercial.
En estas fechas, se dan pues, las circunstancias adecuadas para la tormenta perfecta, con zonas presionando sin ton ni son y oficinas con plantillas muy ajustadas, por las vacaciones estivales. Y ya sabemos que las tormentas de verano suelen acarrear alguna que otra catástrofe.
La Federación Estatal de Servicios de CCOO ha puesto en marcha la campaña «Precarity War» donde planta cara a la precarización de las condiciones de trabajo de numerosos colectivos, entre ellos, las personas encargadas de labores comerciales en el sector financiero. A éstas, las ha transmutado en Mega Comercial, superhéroe por culpa de personas tóxicas que sólo saben hacer su trabajo recurriendo a amenazas, presiones desmedidas y controles obsesivos.
En CCOO consideramos que ahora es el momento en Banco Santander de demostrar el compromiso de la Alta Dirección del Banco con su plantilla en general, y sus comerciales en particular, cambiando la forma y los modos en los que son tratados por mandos intermedios tóxicos y perniciosos.
Las presiones no son para el verano, ni para ninguna otra estación. Nunca serán el mejor camino para una plantilla motivada y proactiva, como la que se merece Banco Santander.