Por fin, un año más llegan los
meses de verano y la mayoría de las trabajadoras y los trabajadores toman su
merecido descanso. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, no hay más que pasar
por las oficinas para que un bofetón de realidad nos despierte. La consigna es
que hay que evitar las contrataciones de eventuales para cubrir las ausencias
por vacaciones, ya sean oficinas grandes, medianas o aquellas formadas por tres
personas. ¡Ah, y que no se ponga nadie malo!.
Los compañeros y compañeras de caja no dan abasto para ocuparse de los
autoservicios que además, cumpliendo a rajatabla la ley de Murphy, se atascan,
se estropean y permanecen inoperativos hasta que el servicio técnico aparece
“cuando puede”. Y, por si fuera poco, los recicladores descuadrando un día sí y
otro también a consecuencia del ya famoso cajetín de los billetes nuevos de 5
euros. Esto implica que muchos compañeros/as salen de las oficinas después de
las 4 de la tarde.
En el área comercial más de lo mismo. A la ausencia por vacaciones,
hay que sumar la presión para cumplir unos objetivos diabólicos por lo irreales
que son, ejercida por responsables que no pueden o no saben dirigir equipos.
Las amenazas veladas y los malos modos son armas habituales para arrear, que no
motivar, a la plantilla, que además esta sometida a una “AUDITORIA” diaria con
ficheros de Plan Ventas y Plan Clientela, sin computar el trabajo
administrativo que ello supone, considerando esto último como trabajo “NO PRODUCTIVO” y haciendo que las
prolongaciones de jornada se hagan eternas.
Y a todo ello añadimos el que cada
día los empleados y empleadas de BBVA sufrimos en nuestras carnes el
descontento de la clientela por una situación que no es atribuible a la
plantilla, que hace lo que puede pero está desbordada. Resultado: una locura
total.
Desde CCOO exigimos una mejor planificación y dotación
de recursos suficientes para afrontar este periodo, que se repite año tras año.
Con ello, el Banco consigue motivar a su plantilla, permitiéndole desarrollar
con profesionalidad su trabajo, lo que redundará además, en una mejor atención
hacia los clientes, que apostarán por BBVA como la mejor entidad con la que
trabajar, diferenciándonos de la competencia. El ahorro no puede hacerse siempre a costa del
trabajo y la salud del principal activo de BBVA: sus trabajadores y
trabajadoras.
Seguimos trabajando, seguimos
informando. Junio 2013