Caja España pasó por un consejo
improductivo. Tenso. Poco más allá de dar cuenta del coste de dos
informes jurídicos encargados a consultoras externas para lograr una
interpretación sobre cómo afecta la nueva ley de cajas al comité
ejecutivo de la entidad y las incompatibilidades. La caja tendrá que
desembolsarse en torno a 7.000 euros para hacer frente a la factura de
las dos consultorías externas. La de KPMG llega a 3.600 euros; la de
Garrigues, con una cifra aproximada, según se informó a los consejeros.
Informes pedidos para justificar a Santos Llamas que no son vinculantes
y que no van a tener ninguna aplicación ni incidencia sobre la gestión
futura de la entidad, ni la que derive de sus fusión en ciernes con
Caja Duero. Los informes de los que se dio cuenta al consejo concluyen
que las incompatibilidades afectan a todo el comité ejecutivo de la
caja.
Caja España pasó por un consejo
improductivo. Tenso. Poco más allá de dar cuenta del coste de dos
informes jurídicos encargados a consultoras externas para lograr una
interpretación sobre cómo afecta la nueva ley de cajas al comité
ejecutivo de la entidad y las incompatibilidades. La caja tendrá que
desembolsarse en torno a 7.000 euros para hacer frente a la factura de
las dos consultorías externas. La de KPMG llega a 3.600 euros; la de
Garrigues, con una cifra aproximada, según se informó a los consejeros.
Informes pedidos para justificar a Santos Llamas que no son vinculantes
y que no van a tener ninguna aplicación ni incidencia sobre la gestión
futura de la entidad, ni la que derive de sus fusión en ciernes con
Caja Duero. Los informes de los que se dio cuenta al consejo concluyen
que las incompatibilidades afectan a todo el comité ejecutivo de la
caja.
Según pudo saber Diario de León, este fue parte del
contenido de debate de un consejo que rebosó de tensión, a cuenta,
también, del retraso en la certificación que es necesaria para culminar
el proceso fundacional de la nueva caja.
Se mantienen las
discrepancias a cerca de cómo se deben aplicar estos términos; si es
oportuno abordar la aprobación de la fusión a la luz de los informes y
una vez que se hayan certificado las incompatibilidades o disponer ya el
certificado que es preciso para poner en marcha la entidad fusionada.
El consejo, ayer reunido, tiene constancia ya de la limitación en sus
funciones operativas, ahora reducidas a asuntos que no trascienden al
funcionamiento interno de la Caja, para que la entidad no se detenga en
estas vísperas de la unión con Caja Duero, para que se mantenga
operativa.
Las referencias a las incompatibilidades del comité
ejecutivo se refieren a los siete vocales que tenía previsto designar
Caja España; además de Santos Llamas, Isabel Carrasco y Francisco
Fernández, Jose Francisco Martín, Javier García Prieto, Miguel Ángel
Álvarez y Alejandro Menéndez.
Otro paso desacompasado entre las
entidades Caja España y Caja Duero en el tramo final de su fusión está
en asuntos referidos a la estructura técnica. El estudio realizado por
McKinsi para determinar la eficacia del sistema informático del que
disponían las dos entidades define como «más funcional y menos costoso»
el que tiene la entidad salmantina. Se trata de un informe independiente
del que ya tiene conocimiento y ha sancionado el consejo de Caja Duero,
mientras que aún no se ha dado cuenta de él al consejo de la entidad
leonesa.
En medio de la tensión que se respiró en el consejo, en
medio de un abismo de división desde aquellas discrepancias que
surgieron por la denominación de Llamas a candidato a presidir la nueva
caja, quedó definida la posibilidad de que la semana que viene se
acometa la constitución del acta notarial que permitirá culminar la
fusión con Caja Duero. Esta entidad financiera ya ha dejado constancia
de cierto malestar por el retraso acumulado en el proceso de fusión.