Luís Jiménez nuevo secretario general de COMFIA Catalunya

En el Consell de COMFIA Catalunya celebrado el 19 de
enero ha sido escogido Luís Jiménez, hasta ahora secretario de organización,
como secretario general de la Federació de Serveis Financers i Administratius
de COMFIA Catalunya, con el apoyo del 95 % de los delegados y delegadas del
Consell.


En el Consell han participado 135 miembros de los
diferentes ámbitos organizativos de la federación de todo Cataluña y a la vez
ha contado con la presencia de varios invitados, cómo ha sido la de los
secretarios generales de COMFIA estatal, José María Martínez, y el de la CONC,
Joan Carles Gallego, así como representantes de la Federación estatal y del
Secretariado de la CONC y de secretarios generales de otras federaciones de
COMFIA de todo el estado.


Luis Jiménez ha cerrado el Consell, con la intervención
que transcribimos seguidamente, agradeciendo el apoyo recibido y la confianza
para encabezar la Federación y los retos que esta tiene por delante, con una
situación económica y financiera general que repercute de manera directa en las
relaciones laborales y la ocupación de los sectores financieros y
administrativos que COMFIA representa. A la vez ha alentado a los delegados y
delegadas del Consell a seguir trabajando para hacer frente a los retos y para
defender los derechos y condiciones de trabajo de los trabajadores y
trabajadoras.

 COMFIA-CCOO Catalunya

Consell de COMFIA Catalunya 19 de gener de 2011

Bon dia, companys
i companyes,

En primer lloc agrair-vos
a tots i totes l’esforç de diàleg, de superació de les petites diferències, de
compromís i la voluntat d’acord que avui renovem en el nostre projecte, posant
per davant les sigles de CCOO abans que les posicions de part; i fer-ho en uns
moments difícils i complicats per al conjunt de la societat en general, i per al
moviment sindical confederat en particular i on COMFIA, tenim molt a dir, molt
per fer i molts reptes per superar.

Els treballadors
i les treballadores esperen molt de nosaltres, i ho reflecteix la confiança que
darrerament han dipositat en nosaltres, en les recents eleccions de banca i
estalvi. Cal estar a l’alçada dels temps i avui és un bon punt de partida a COMFIA
Catalunya.

Sempre he cregut
en la integració social i cultural com a mitjà per a la millora de la convivència
i de la relació entre les persones de diferents llocs de procedència, com a mètode
de superació de les diferències i com mode de progrés social.

Vinc de la
cultura de l’esforç, de la tolerància, de la comprensió, de l’entesa i del compromís,  sóc “dels altres catalans” que diria el
nostre company Paco Candel.

Avui, però,  m’expressaré en la meva altra llengua, en atenció
als companys i companyes que ens acompanyen, procedents de la resta de l’Estat.

Hoy que tanto se
habla de economía no me adentraré en realizar un análisis de la situación
económica, hoy que tanto se habla de los mercados no haré mención a los que se
creen dueños y señores de nuestro presente y futuro, ni hablaré del déficit
público o de la deuda soberana, ni del modelo económico y social que está en
juego, ni de políticas de ajustes fiscales o reformas laborales.

Tampoco hablaré del
contexto político y de sus posibles derivaciones de futuro, ni del cambio de
polaridad que se está produciendo en el mundo, del norte-occidente al
oriente-sur; del encarecimiento de las materias primas y su repercusión en la
reactivación económica, ni de las terribles consecuencias que tienen en los países
pobres o en vías de desarrollo.

Ni de la
situación general de nuestros sectores: reconversión en las empresas del
sistema financiero, ni de fusiones y reestructuraciones entre empresas de
servicios informáticos, ni de subrogaciones de servicios en empresas de contact
center, tampoco del goteo de despidos o ERES en oficinas y despachos, ingenierías
o empresas financieras.

Por lo tanto,
permitidme que me salga del guión esperado y, a partir de tres citas, alguna
famosa, nos permitamos hablar de nosotros y nosotras: de los y las sindicalistas,
tan cuestionados en los últimos tiempos.

Hace poco leí un artículo
en un diario que se titulaba:

“NO LE DIGAS A MI MAMÁ QUE SOY SINDICALISTA”

Hacia referencia
a una frase famosa de principios del siglo pasado con respecto a la profesión
de periodista, ya supondréis por aquello de que en aquel entonces no estaba muy
bien visto dedicarse a esa profesión. Ahora nos toca a nosotros.

Bien, como sabéis,
durante los últimos meses hemos sido y estamos siendo el blanco favorito de
muchos medios de comunicación y de ciertos poderes fácticos y políticos, así,
dicen:

“Gandules,
privilegiados, que cobramos dietas por ir a manifestaciones, que utilizamos
nuestras horas sindicales “a saber para qué”…”, que somos…. Adjetivos que
hemos oído y soportado a raíz de nuestra oposición a la reforma laboral.

Mensajes mediáticos
muy intencionados que han calado en una parte de la población, e incluso en
algunas personas de nuestro entorno laboral.

Viniendo de donde
vienen esos mensajes está muy claro su propósito:

Acabar con el
último movimiento social organizado que está haciendo frente a la ofensiva de
políticas neoliberales que corre por Europa: el movimiento sindical.

Ahora más que
nunca tenemos que ser claros, contundentes y transparentes en nuestra
actividad. Somos personas dispuestas a defender una sociedad más justa, a
defender el estado del bienestar que tanto nos ha costado conseguir,
comprometidas con nuestro tiempo, que creemos en valores universales como la
justicia social, la igualdad y la libertad y que en momentos como los actuales
somos capaces de dar lo mejor de nosotros mismos,por defender los derechos que
con tanto esfuerzo consiguieron las generaciones que nos precedieron y, todos nosostros,
dispuestos a dejar a las generaciones futuras una sociedad mejor.

No tenemos que dejar
ni un resquicio a la duda: nuestra labor es un derecho constitucional, mal que
les pese (para aquellos que tanto hablan de la Constitución) y nuestra legitimidad
nos la dan los trabajadores y trabajadoras en las elecciones sindicales con su
voto, esto se llama participación democrática, e incluso, con mayor compromiso,
a través de su afiliación.

Por algo somos la
primera organización social en números de afiliados y afiliadas que existe en
nuestro país. Más que algunas organizaciones políticas que tanto nos cuestionan
o critican.

Durante la huelga
general, era esperanzador ver la gran cantidad de gente joven que se nos unía,
que vivían una jornada singular como ésta, de protesta y reivindicación de
forma activa por primera vez, que ponían ilusión, esfuerzo y esperanza por
conseguir el éxito, que trabajaron durante más de tres meses, en sus empresas,
para conseguir que en sectores nuevos como contact center o tic’s el
seguimiento real del paro fuera masivo.

POR LO TANTO, NO
HAY QUE ARRUGARSE EN ESTOS MOMENTOS, QUE LO SEPAN NUESTRAS MADRES, QUE LO SEPA
TODO EL MUNDO, ESTAMOS ORGULLOSOS DE SER SINDICALISTAS, DE SER DE CCOO.

Hace ahora dos
años, durante la celebración de nuestro Congreso, en el debate coloquio que nos
realizó el profesor Novella, estábamos justo en el momento en que la crisis
financiera y económica se empezaba a manifestar con mayor virulencia: quiebra
de Lehman Brothers, intervención de los gobiernos para salvar bancos y compañías
aseguradoras. Entonces oíamos a algunos personajes o personajillos aquello de que
había que reformar el sistema capitalista o que se tenía que hacer, incluso, un
paréntesis en el mismo.

El profesor
Novella nos recordaba que, como de todas las crisis, también saldríamos de ésta,
pero que habría dos salidas: salvando el modelo europeo, es decir reforzando el
estado de protección y bienestar o bien imponiéndose el modelo neoliberal
americano. ¿Os acordáis?

Lo estamos viendo,
y es cierto lo que nos decía: lo que está en juego con esta crisis, es algo más
que la reforma laboral, la reforma del sistema de pensiones, la congelación de
los salarios o la desarticulación de la negociación colectiva.

Lo que se esta produciendo
es un conflicto social entre dos modelos: el que defiende una salida social y
democrática respetando derechos de la ciudadanía o la imposición de una
sociedad individualista y controlada por los mercados y los poderes fácticos,
un grave debilitamiento del sistema democrático donde la soberanía de los
estados nación se está trasladando a otras esferas políticas europeas sin que
los ciudadanos podamos participar en importantes decisiones que, como estamos
viendo, inciden directamente en nuestras condiciones de vida.

Y en este
conflicto somos uno de los últimos diques que aguantan la marea liberal de
políticas monetaristas. En este momento Europa o coge el camino de una gobernanza más democrática y participativa
socialmente, o el proyecto europeo perderá todas sus ventajas.

Estamos
asistiendo, además, a un escenario kafkiano en las relaciones laborales, en que
se nos obliga a elegir entre lo malo y lo peor. Lo estamos viendo estos días en
los casos de Nissan en Barcelona o de Fiat en Italia. Esto que se esta produciendo
se llama chantaje, no negociación. Y en esa dinámica es difícil saber dónde se
pone el límite.

Porque hoy se
trata de renunciar al salario y trabajar más horas para conservar el puesto de
trabajo, pero ¿y mañana? ¿a qué tendremos que renunciar mañana para conservar
nuestras condiciones de trabajo?

Esta crisis, esta
situación, me lleva a utilizar otra famosa cita:

CUANDO TENÍAMOS
LAS RESPUESTAS, NOS CAMBIARON LAS PREGUNTAS.

Siempre la hemos
tenido como una frase revolucionaria, asociada a una imagen de personaje
revolucionario; aunque a mí me parece que tiene más un sentido de resignación,
de cansancio, de no ser capaces de dar respuestas de hoy a los problemas de
hoy.

Siento discrepar
de la misma, YO, AL MENOS, NO ESTOY DE ACUERDO:  CUANDO NOS CAMBIAN LAS PREGUNTAS NOSOTROS,
CCOO,  TENEMOS RESPUESTAS, y lo hemos
demostrado.

Porque estamos
conectados con la realidad de lo que pasa en nuestros centros de trabajo, en
nuestras empresas, con nuestro entorno, desde hace tiempo hemos desarrollado políticas
de anticipación y propuestas novedosas en momentos complicados.

Los protocolos de
empleo para fusiones o regulaciones, la articulación de la negociación
colectiva sectorial con la negociación en las empresas, las propuestas de políticas
de igualdad y de conciliación de la vida personal y profesional, propuestas en
retribuciones variables, en flexibilidad horaria, en políticas de RSE, hemos
dado respuesta a las nuevas necesidades en políticas comunicativas, el comfia.info,
las páginas web, y ahora las redes sociales,  etc.

Y no sólo en
nuestros sectores.  

Hemos sido los
primeros en hablar del pacto económico y social, ya en el 2009, ante la
gravedad de la crisis económica, pacto que hoy se presenta como una posible
realidad.

Eso sí, sin
olvidar nuestras raíces, de dónde venimos, dónde está nuestro campo de
actuación, allá donde nacieron las Comisiones Obreras, en los centros de
trabajo, en el contacto diario con los compañeros y compañeras, afiliando,
negociando, estructurando el sindicato en la empresa, creando secciones
sindicales, teniendo poder contractual, estando DÍA A DÍA COMPROMETIDOS.

Y en estos
momentos históricos, el movimiento sindical, nuestro sindicato, tiene la obligación,
la responsabilidad y el reto de estar a la altura de los tiempos, y lo estamos
haciendo desde antes del inicio de esta crisis.

Esto es
importante, porque nos quieren mostrar ante la opinión pública como conservadores
que queremos mantener los privilegios de una minoría, que somos contrarios a
unas reformas necesarias.

Nos dicen que
estas reformas hay que aceptarlas porque son inevitables, y que nuestra actitud
sólo sirve para defender posiciones corporativas. Que somos defensores de unos colectivos
de trabajadores con empleo fijo y mucha antigüedad. Que propiciamos la dualidad
del mercado de trabajo.

Y no es verdad:
SOMOS UN SINDICATO PROPOSITIVO, SOMOS CONSCIENTES DE LA NECESIDAD DE HACER
REFORMAS, PERO NO ÉSTAS, BASADAS EN LA PÉRDIDA DE DERECHOS, LA DESREGULACIÓN Y
LOS BAJOS COSTES,

QUEREMOS REFORMAS
QUE NOS LLEVEN A UN CAMBIO DEL MODELO PRODUCTIVO, basado en la sociedad de
conocimiento, en la potenciación de factor humano y su formación y en la
inversión y el desarrollo en investigación, nuevas tecnologías y energías
renovables y en la lucha contra el fraude fiscal.

Y que nuestro
trabajo y esfuerzo está enfocado a la defensa de los más de 8 millones de
pensionistas, de los 4,5 millones de parados, de los más de 16 millones de
trabajadores que forman la población ocupada o de los jóvenes que intentan
conseguir su primer empleo para poder tener una vida digna.

Y que sepamos
todos estos NO SON MINORÍA. Sin entrar en nuestra preocupación por políticas de
educación, sanidad, medio ambiente, transporte público, dependencia, etc.

Y utilizando una
frase que escuché por primera vez a un gran amigo y compañero, al que le deseo
lo mejor del mundo en estos momentos en que está librando una batalla dura y muy
particular:

LO QUE NO SON CUENTAS, SON CUENTOS

El éxito o
fracaso de los proyectos nunca es individuale, ni tan siquiera en los deportes,
detrás de Fernando Alonso, de Rafa Nadal, hay siempre un equipo de personas que
les entrenan, que les asesoran, que planifican,…. El éxito o fracaso de nuestro
proyecto es COLECTIVO, por tanto, no dependerá del secretario general, sino de
todos y todas.

Tenemos un objetivo
común en este momento: Fortalecer las CCOO como organización sociopolítica que
articula los intereses de los trabajadores y las trabajadoras.

Hemos llegado a
ser lo que somos, la primera  organización
de la Federación Estatal y la tercera de la CONC, (la segunda, sin fusiones
federativas) porque no hemos olvidado de dónde venimos, dónde están nuestras raíces
y dónde hemos crecido: en las empresas, en los centros de trabajo, organizando
a los trabajadores en las secciones sindicales, articulando la negociación
colectiva y disputando a la contraparte la organización del trabajo, mediante
el binomio presión-negociación.

Es ese contacto
cotidiano el que nos ha hecho crecer en afiliación, el que nos ha hecho consolidar
nuestra organización, lo que nos ha permitido ganar poder contractual, lo que
nos hace ganar la confianza de las personas de nuestro entorno y de nuestras
empresas, SER UTILES SOCIALMENTE y ganar en las elecciones sindicales.

AHÍ ESTÁN LOS
ACUERDOS Y LOS CONVENIOS FIRMANDOS INCLUSO EN ESTOS MOMENTOS DIFÍCILES (acuerdos
de empleo en la fusiones o SIP de Cajas, convenios de empresa en Mapfre, Allianz,
acuerdos de fusión en Cap Gemini, reducción de la jornada con sábados fiesta en
BANCA o el último convenio de ITV de Cataluña).

Nuestro
crecimiento está ahí afuera, o como decían en una famosa serie “la verdad está ahí
afuera”. Se equivocan los que se miran el ombligo y piensan sólo en cómo crecer
sindicalmente hacia adentro.

Representamos sólo
a un 48 % de los trabajadores y trabajadoras de Cataluña que tienen la suerte
de poder realizar elecciones sindicales. En muchos de nuestros sectores tenemos
mayoría absoluta, pero eso no nos tiene que conformar. Quedan más de 120.000
trabajadores de nuestros sectores en Cataluña sin representación sindical. En más
de 2.500 empresas.

Hace ahora dos
años, en el último congreso, aprobamos un proyecto de trabajo, bajo el lema “Con
el impulso de la Experiencia” con más del 90 % del apoyo de los delegados y
delegadas.

Hoy el proyecto
sigue vigente y reafirmamos la voluntad de seguir en esa línea de actuación.

La Federación
tiene que estar al servicio y ser útil a los más de 2.400 delegados y delegadas
que tenemos en Cataluña, a los más de 26.500 afiliados y afiliadas.

Tenemos que estar
a su lado, asesorando jurídicamente, apoyándolos en sus propuestas, haciendo
valer su opinión en los procesos de negociación, formándolos para poder hacer
frente a los nuevos retos, organizándolos sindicalmente…

Nosotros tenemos
que trabajar para ellos y para ellas… Es desde ahí, desde donde se construye el
sindicato.

 

Tenemos que
seguir haciendo organización, codo con codo, con la CONC y con la Federación
Estatal, aportando nuestra experiencia, nuestra visión de la realidad, nuestras
propuestas, desde nuestra singularidad y desde la lealtad mutua.

Hace dos años, en
el último congreso, adquirimos el compromiso de trabajar para que COMFIA llegara
al 2012 siendo más joven, más mujer y más de todos, y desde aquí, hoy,
renovamos ese compromiso.

Tenemos ideas,
tenemos valores, tenemos propuestas, tenemos proyecto, tenemos futuro y somos
como el Barça, tenemos cantera…

No quiero acabar
sin rendir homenaje a unas personas ejemplares que nos han dejado hace unas semanas,
comprometidas con su gente y con su tiempo, citando una poesía de Jose Antonio
Labordeta, que aunque la escribió en 1978, como veréis, es de plena actualidad.

En recuerdo a
Marcelino Camacho, Simón Rosado, Angel Rozas, Tito Márquez, Labordeta, Saramago
y tantas otras personas que nos han guiado….

Compañeros, compañeras,
hasta aquí ya hemos llegado,
atrás dejamos la noche
con la violencia y el miedo.

Dejamos en los caminos
compañeros que no han vuelto,
que no han podido seguir
contra este brutal esfuerzo.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
salid al camino hermanos
que no amanece por nada,

y en nombre de los caídos
de los que nunca llegaron,
hagamos de su esperanza
tiempos de hombres  y mujeres renovados.

Vamos ahora, compañeros,
a defender lo alcanzado
a seguir hacia delante,
la lucha no ha terminado.

Defendamos los salarios,
los panizos y los ríos,
la igualdad entre los hombres y las mujeres, 
las montañas y los trigos.

Qué larga ha sido la noche,
y el alba que tanto tarda:
salid al camino, hermanos,
que no amanece por nada.

Salut i bona
feina !

Luís Jiménez

Secretari general
COMFIA Catalunya