La situación de la Caja de Ahorros de Castilla La Mancha (CCM) se ha
agravado. La preocupación es máxima tanto en el Banco de España como en el
propio Partido Socialista, que teme que el primer fiasco sonado de una
entidad financiera española sea una Caja presidida por un militante
socialista (Juan Pedro Hernández Moltó) y radicada en una
Comunidad Autónoma donde gobierna el PSOE desde el inicio de la democracia. El
Banco de España ha pedido al PSOE que busque una solución urgente para CCM,
so pena de tener que intervenirla.
De las operaciones necesarias para encontrar un acomodo a la entidad
manchega que evite la intervención se encarga el secretario federal de Economía
y Empleo del PSOE (además de secretario de Estado de la Seguridad Social) Octavio
Granado, que viene manteniendo ronda de contactos permanente con el
gobernador del Banco de España, Fernández Ordóñez, con la
consejera de Economía y el presidente de la Junta de Castilla La Mancha, y
con las potenciales Cajas susceptibles de llevar a cabo la «operación
salvamento», Ibercaja y Unicaja, amén de con la propia entidad
manchega.
Las conversaciones exploratorias mantenidas entre la dirección ejecutiva de
Ibercaja y CCM, de las que dio cuenta este diario, orientadas a lograr una
fusión por absorción de la primera sobre la segunda, se rompieron una vez que
el PSOE, tras realizar las simulaciones correspondientes, llegó a la
conclusión de que no iba a contar con mayoría en la Asamblea General de la
nueva Caja de Ahorros resultante. Tras este episodio, Octavio Granado volvió
sobre sus pasos para orientar de nuevo los tiros hacia Unicaja, planteando
otra vez a Braulio Medel la necesidad de que sea la Caja
malagueña la que absorba por vía de urgencia a la manchega.
Las cosas se han acelerado hasta el punto de que, según fuentes de toda
solvencia cercanas al Banco de España acogidas al anonimato, el presidente de
Unicaja se entrevistó a finales de la semana pasada con el Subgobernador, José
Viñals, y con el Director General de Supervisión, Francisco
Javier Aríztegui, para conocer su posicionamiento ante una
hipotética fusión por absorción. A preguntas de este diario, un portavoz del
Banco de España aseguro que «venimos obligados a mantener el secreto de
las relaciones que la institución mantiene con sus supervisados, porque así
lo establece la ley. No obstante, sí estamos en condiciones de asegurar que
en ningún caso se va a intervenir ninguna Caja».
Braulio Medel, entre la espada y la pared
De acuerdo con las fuentes, Unicaja es «la única posibilidad
real» de salvar a CCM de la inminente intervención del Banco de España,
cuyo Consejo de Gobierno está retrasando la adopción de una decisión
semejante, esperanzado en que la mediación del PSOE haga posible una fusión
interregional, hasta hoy algo inédito en el panorama del Estado de las
Autonomías.
La LORCA (Ley 31/1985) prevé expresamente esta posibilidad, al establecer
en su 5ª Disposición Adicional que ·Cuando se produzca una fusión entre Cajas
de Ahorros que tengan sus sedes sociales situadas en diferentes Comunidades
Autónomas, la autorización para la misma habrá de acordarse conjuntamente por
los Gobiernos de las Comunidades Autónomas afectadas·. Además, exige que ·en
el acto que autorice la fusión se determinará la proporción que corresponderá
a las Administraciones públicas y Entidades y Corporaciones de Derecho
Público de cada Comunidad en los órganos de gobierno de la Caja de Ahorros
resultante·.
La situación de la CCM es tan apurada, que la Comunidad de Castilla La
Mancha está dispuesta a autorizar cualquier fusión en la órbita del PSOE, sin
exigir especiales condiciones. Su solvencia, sin embargo, está tan
deteriorada que la Caja que se plantee absorberla tendrá que negociar
previamente con el Fondo de Garantía de Depósitos (Banco de España) la
cuantía y condiciones de las ayudas necesarias para ello. Ese, entre otros,
fue el primer objetivo del encuentro entre Medel y el subgobernador Viñals:
conocer qué ayudas estaría dispuesto a otorgar el FGD a Unicaja para hacerse
cargo de la Caja manchega.
Braulio Medel tiene, además, otro problema, y es deshojar la margarita
entre la absorción de CCM y la fusión con la sevillana Cajasol, la operación
que auspicia el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves.
Hacerse cargo de la entidad manchega, con la difícil digestión que traería
aparejada, haría imposible a corto plazo pensar en cualquier otra operación.
Braulio Medel parece, pues, cogido entre la espada y la pared.
A preguntas de este diario, Hernández Moltó manifestó ayer que «ni
voy a confirmar, ni voy a desmentir la operación. Es cierto que estamos
sondeando distintas opciones que consideramos son de interés para la Caja,
como también lo es que todos estamos en conversaciones a muchas bandas y con
mucha gente. Hay varios ámbitos de contacto y no somos nosotros solos. Y,
desde luego, la eventual operación está lejos aún de su nivel de
madurez».
14-02-09
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