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En la página web http://www.lacartadelabolsa.com/, el pasado día 3 el Catedrático de Estructura Económica Santiago Niño Becerra publicaba la siguiente carta, que reproducimos de forma literal y casi íntegra:
“Soy director de sucursal de una entidad financiera muy
importante de este país, una entidad financiera que, hace solo siete u
ocho años, era aún conservadora, muy rigurosa con el riesgo y que tras
renovar a toda su cúpula con (matices excesivamente detallados, resumo:
personas provenientes del exterior) y con (ídem anterior: resumo:
personas con master financieros USA debajo del brazo), se vio absorbida
hace tan solo un lustro por la espiral de dar préstamos y créditos a
tutiplén.

Como en toda juerga, el último año 2007 fue el peor, teníamos
multiconferencias con nuestro superior hasta dos y tres veces al día,
llegaba a ser tan kafkiano que yo tenía que dejar cualquier tarea que
estuviera haciendo (como atender a buenos clientes, y con prisas) para
escuchar por teléfono que era intolerable lo poco que se estaba
haciendo (yo o cualquier compañero porque las llamadas eran en grupo y
con el cliente delante de mis narices). Las llamaditas duraban hasta
media hora, se nos exigía corregir sobre la marcha las previsiones de
formalización de operaciones (hipotecarias, empresa y consumo), porque
nos volverían a llamar a media mañana a ver cómo íbamos. Había que
escuchar reprimendas, a veces con insultos, a compañeros por sus
escasos, decían, resultados.

Tres años antes, las competencias en oficinas habían aumentando
significativamente, porque consideraban que nosotros conocíamos el
mercado y a nuestros clientes. Se podrá imaginar Ud. (y cualquiera de
nuestros jefes) que ante tal presión (y sin consideración ninguna ante
los diferentes mercados de las distintas oficinas) que directores más
presionados por sus objetivos (o por las amenazas) se dejaran llevar
para adelante, y se concedieran operaciones muy dudosas.

En mi zona, en dichas multiconferencias el respeto se perdía de tanto
en tanto, en otras los insultos y las vejaciones eran la norma, parecía
que era mejor jefe el que más insultaba y se hacía imponer. Pasamos de
ser una entidad financiera donde se conseguían directores de otras
entidades de un día para otro, a llegar a darse el caso de una capital
de provincia con cinco oficinas, donde cuatro estaban sin director
porque se habían ido a otras entidades. Se primaban los resultados a
muy corto plazo. Los directivos más listos, han sido esos que se han
ido yendo de una entidad a otra, dejando las oficinas como unos zorros
de subprimes y caos burocrático.

En el momento cumbre de la borrachera se buscaba el consumo y las
hipotecas con prescriptores en talleres, mueblerías, y por supuesto
inmobiliarias. Se han financiado coches de segunda mano de más de cinco
años (cualquier Johnny tenía que sentirse importante al volante de un X
o de un X (dos marcas de automóvil de lujo) a 10 años!!!!, se han dado
hipotecas donde se cobraban comisiones de vergüenza a repartir entre la
inmobiliaria y la oficina a 50 años al 120%.

Ese último año la proyección de beneficios de mi entidad en su convención anual era triplicarlos de 2007 a 2010!!!!.

Cuando revienta las hipotecas subprime en USA, yo le decía a mi mujer,
que me reía yo de las que habíamos dado en mi entidad… que de alguna
forma ese tsunami nos afectaría. Se puede Ud. imaginar que la morosidad
ha aumentado exponencialmente en nuestra entidad, mes a mes a paso
firme y constante y que las llamadas que aún recibíamos en noviembre de
2007 (cuando el consumo ya comenzaba a desplomarse y por tanto la
concesión de préstamos), es decir comenzamos a dejar de dar préstamos
porque la gente ya estaba saturada; y nuestros jefes decían que no lo
entendían!!!.

Como le digo, dichas llamadas de presión de vender préstamos a
cualquier precio, se han convertido en una obsesión: la captación de
recursos, la venta de seguros, y desde hace unos meses (con una
intensificación brutal este mismo verano), de objetivos de recuperación
de mora!!!!, y sabe vd que se está haciendo ante tal nueva presión???:
se refinancia todo, parcheado como sea para evitar dicha mora y sacarla
del balance que en unos meses volverá a serlo con la masa crecida. El
radio macuto, (muy eficiente, no se crea), habla de oficinas en Levante
con tasas de mora del 15 y 20%.“

A cualquiera, la lectura de la carta le sugerirá
distintas cuestiones y reflexiones. A nosotros nos surgió una duda:
¿trabajará este director en Caixa Galicia? No lo sabemos, pero ¿a que
lo parece?

El “estilo Santander” ha causado sensación en el sector
de bancos y cajas de ahorros, también en la nuestra, en la que contamos
con directivos de ese Grupo. Ahora, cuando toca asumir las
responsabilidades por las decisiones equivocadas de ayer, oiremos las
disculpas: Fue el mercado quien se equivocó, todo el mundo hacía lo mismo.

Septiembre 2008