La fórmula adoptada para solucionar la situación de Caja Castilla la Mancha y las circunstancias que han rodeado dicha solución, sitúan, en el sector del Ahorro, elementos suficientes para cerrar una posición clara frente a determinadas cuestiones, transferibles al conjunto del sector.
Nuestro
objetivo central es defender el empleo en las empresas, y estamos obligados a
iniciar esta reflexión señalando que vamos a tener que adoptar soluciones
excepcionales ante situaciones excepcionales, pero ello no debe ser obstáculo
para definir, con claridad, nuestro proyecto para el sector, en un momento de
cambios estructurales.
El
proceso seguido en CCM, así como la situación actual del sector, ponen de
manifiesto dos debilidades que amenazan el actual modelo de Cajas.
1.-
Existen limitaciones objetivas para encontrar instrumentos de capitalización
para aquellas entidades que tengan necesidad de reforzar su capital.
2.-
La legislación vigente en materia de Órganos de Gobierno puede plantear
limitaciones a la hora de abordar procesos de concentración.
Las
soluciones, para las empresas del sector, pasan por una reestructuración
ordenada, basada en la concentración de entidades, que esté orientada a
garantizar la viabilidad de la entidad resultante, y con ello el empleo. Empleo
y viabilidad, serán elementos inseparables en este proceso y obligan a abordar
la reestructuración con visión de futuro.
ELEMENTOS PARA EL ACUERDO
Desde
esta perspectiva, con firmeza y coherencia, COMFIA CCOO debe buscar el
compromiso de todas las partes implicadas en el sector, para alcanzar un proyecto
compartido, sabiendo que el consenso, el dialogo y la negociación son las
mejores armas para garantizar la viabilidad de nuestras empresas, de nuestro
empleo y de nuestras condiciones de trabajo.
Este
compromiso, en el caso de las cajas de ahorros, debe sostenerse sobre tres
elementos que configuran un proyecto sectorial de futuro, que además debe regir
los acuerdos integrados en los procesos de concentración: EMPLEO, VIABILIDAD Y
MODELO SOCIAL.
EL EMPLEO
En
los últimos 25 años el número de puestos de trabajo en el conjunto del sector
financiero, se ha mantenido globalmente entre los 240.000 y los 250.000. En
estos años el sector de Ahorro, ha ido absorbiendo el ajuste que se ha venido
produciendo en Banca. La compra de entidades y redes lo ha facilitado. Y el
esfuerzo por mejorar la empleabilidad de las plantillas en los procesos de
cualificación, también ha ayudado a este fin.
No
es la primera vez que el sindicato se enfrenta a situaciones que amenazan el
empleo y la experiencia en procesos anteriores ha configurado instrumentos de
trabajo, que aplicados en la negociación colectiva, se han mostrado útiles para
mantener esta línea, más o menos, constante en el volumen global de empleo.
La
presión de los analistas a través de los medios de comunicación, aventura
cifras, y porcentajes, que provocan alarma entre los trabajadores del sector y que
debemos combatir con una explicación exhaustiva de nuestras herramientas. Estas
herramientas deben ser un elemento imprescindible para conseguir el compromiso.
Los
“Protocolos de Empleo” donde se negocian las prioridades en esta materia y se
ordenan los tiempos y las formas para solucionar los posibles problemas, y
garantizar los puestos de trabajo.
Las
negociaciones de “Homogenización de condiciones laborales”, que establecen los tiempos, y las formas,
para conseguir una sola plantilla con un único catalogo de condiciones
laborales, facilitando tanto la cohesión laboral como una rápida integración de las mismas en la
nueva entidad.
LA
VIABILIDAD DE LAS ENTIDADES RESULTANTES
Y en este sentido habrá que poner nuestra atención en
tres indicadores que en cualquier proceso de fusión deben quedar mejorados con
respecto a la suma de las entidades de origen: Rentabilidad, Solvencia y
Eficiencia.
En estos momentos la morosidad castiga más a las Cajas
que a los Bancos, en función de su mayor exposición al crédito promotor, la
menor renta disponible de sus clientes medios y de su mayor territorialización,
lo que provoca una concentración del riesgo que en algunos casos amplifica este
problema.
La solvencia se ve afectada por dicha morosidad y por
las mayores dificultades para captar recursos a través de instrumentos de
capitalización. La eficiencia, en términos agregados es peor comparada con la
banca, fruto no sólo del control de gastos sino también por el menor nivel de
ingresos derivado, fundamentalmente, de la menor globalización de las
entidades, que operan con carácter general en mercados más reducidos.
Cualquier proceso de concentración debe implementar un
plan de viabilidad que detalle como se pueden mejorar esas magnitudes y en qué plazos.
Esto debería evitar procesos de concentración que tengan su origen en motivos
ajenos a lo económico.
EL MODELO
SOCIAL
El tercer elemento que debe presidir la reordenación
del sector, desde el compromiso de todas las partes, es la defensa del Modelo
Social que suponen las Cajas de Ahorros, dentro del sector financiero
Es difícil para quién no conoce la historia, y la
realidad, de las Cajas de Ahorros, valorar con rigor lo que se juega la
sociedad española, cada vez que las noticias del día vienen encabezadas por el
anuncio de dificultades para tal o cual Caja. Y más difícil todavía, si tenemos
en cuenta que la mayoría de la población no percibe diferencias entre los
bancos y las cajas de ahorro.
Las Cajas de Ahorro han desarrollado, en si mismas, un
Modelo Social que define sus diferencias dentro del sistema financiero, en la
manera en la que devuelven a la ciudadanía sus rendimientos como empresa:
Participación en los órganos de gobierno, Inclusión financiera y Obra Social.
La ciudadanía, la clientela, y la plantilla encuentran
canales democráticos para llevar a sus representantes hasta los órganos de
gobierno de cada Caja y esta participación institucional, en los órganos de
gobierno, se constituye en un derecho que debiera ser respetado en cada proceso
de concentración.
La inclusión financiera no es otra cosa que facilitar el
acceso al crédito, a los distintos medios de pago y también fomentar el ahorro,
de aquellos colectivos más desfavorecidos, que por su renta o por su origen, no
encontraban en el sistema financiero solución a sus problemas. Este es el
origen remoto de las Cajas y han configurado su especialización durante muchos
años.
La ciudadanía se beneficia de las iniciativas que se
desarrollan a través de la obra social de cada Caja, que está obligada a
devolver “en especie” una parte importante de sus rendimientos. Museos,
Edificios Históricos, Eventos, Cultura, Dependencia, Investigación,
Desarrollo… en definitiva Sociedad.
Defender este modelo social es parte del proceso de
reestructuración y junto con el empleo y la viabilidad, nos van a permitir
valorar cada una de las propuestas que aparezcan en el futuro.
LOS POSIBLES
ESCENARIOS
El FROB plantea la necesidad de capitalizar las
empresas del sector para mejorar su solvencia condicionado a un proceso de
concentración. Es un instrumento útil para sacar adelante la parte más difícil
de la reestructuración.
El fondo contempla dos escenarios distintos sobre los
que deberemos poner nuestra atención: Las Fusiones y el Sistema Institucional
de Protección (SIP).
Dependiendo de que las fusiones sean entre Cajas de una
misma comunidad autónoma o entre Cajas de distintas comunidades, nuestra
evaluación del proyecto deberá poner más atención en unas variables o en otras.
Por ejemplo, dentro de la misma comunidad pueden
existir problemas de concentración del riesgo que afecten a la viabilidad, o
problemas de concentración de plantillas que afecten al empleo. En las fusiones
entre cajas de distintas comunidades, pueden existir riesgos de concertación
política para configurar los órganos de gobierno, o problemas de aplicación de
la obra social.
Los Sistemas Institucionales de Protección (SIP),
favorecidos por el anclaje territorial de las Cajas de Ahorros en unos casos, y
por la resistencia de algunos gestores y administradores a compartir cuotas de
gobierno en otros, se han constituido en una solución que amenaza el modelo
social de las Cajas y puede poner en riesgo el empleo.
La amenaza se sustenta en que esta alianza de entidades
se organice en torno a una sociedad
anónima, y que ésta se constituya como una Entidad Financiera de Crédito (EFC)
o como un Banco de Cajas. La EFC comporta riesgos,
aunque es una fórmula que ha sido utilizada profusamente por las cajas en la
diversificación operativa de sus grupos financieros. Pero es, sin duda, la
fórmula bancaria la que directamente desnaturaliza el sector y quiebra los
elementos de participación que sustentan el modelo social de las Cajas de
Ahorro. La solución adoptada en Caja Castilla la Mancha es el ejemplo extremo
de este modelo.
MODIFICACIONES
LEGISLATIVAS
CCOO publicitamos el pasado 8 de junio de 2009 una
serie de reflexiones que incluían propuestas de modificación de la LORCA, caso
de que se abriera dicha posibilidad en el Parlamento. El pasado día 2 de
diciembre el Presidente del Gobierno anunció una reforma de dicha Ley de Cajas
para el segundo semestre de 2010, una vez acometida la reestructuración del
sector.
Una reforma sistemática y de calado será, sin duda,
oportuna para superar las limitaciones del modelo que se han puesto de
manifiesto en los últimos tiempos. Pero por su propia naturaleza llevará su
tiempo y tendrá que contar con una amplia participación de agentes políticos,
sociales y profesionales.
Pero para garantizar que el proceso de reestructuración
del sector de cajas se haga de manera “ordenada” como indica la propia
denominación del FROB, se hacen necesarios algunos cambios legislativos a corto
plazo y con carácter urgente.
Modificaciones para garantizar que el empleo, la
viabilidad y el modelo social no son elementos excluyentes dentro de una misma
solución a la hora de abordar la reestructuración del sector:
1ª Modificación legislativa: RD 1298/1986 de 28 de
junio, de adaptación del derecho vigente en materia de entidades de crédito al
de las comunidades europeas
Articulo 1º.2 – Apartado C
C) Las Cajas de Ahorro, así
como las entidades que por acuerdos contractuales o por aplicación de norma
legal se designen como cabecera de la Asociación o de la Agrupación de Cajas de
ahorro que pudieran constituirse, siempre que dichas entidades sean también una
Caja de Ahorros, una Federación o una
Confederación de Cajas de Ahorro, y la CECA.
2ª Modificación Legislativa: Ley 31/1985 de 2 de
agosto, LORCA.
Articulo 19.2
Art. 19.2 .El Consejo de
Administración podrá delegar alguna o algunas de sus facultades de gestión en
los órganos de gobierno de las entidades que constituyan y articulen alianzas
entre Cajas de Ahorro o los creados al efecto en el seno de de la Confederación
Española de Cajas de Ahorro, así como en las entidades que actúen como cabecera
o representantes de Asociaciones o Agrupaciones de Cajas de Ahorro que pudieran
constituirse, por acuerdos contractuales o por aplicación de norma legal,
siempre que dichas entidades sean también una Caja de Ahorros, una Federación o
una Confederación de Cajas de Ahorro.
Todo ello con la finalidad
de reducir los costes operativos de las Cajas de Ahorro que las integren, para
aumentar su eficiencia sin poner en peligro la competencia en los mercados
nacionales o para participar con volumen suficiente en los mercados
internacionales de capital.
Esta delegación se mantendrá
en vigor durante el período de vigencia de la alianza, asociación o agrupación
o mientras las Cajas de Ahorro integrantes de las mismas no acuerden su
modificación mediante el procedimiento que previamente hayan establecido al
efecto. Esta delegación no se extenderá al deber de vigilancia de las
actividades delegadas ni a las facultades que respecto a las mismas tenga la
Comisión de Control de cada Caja integrada.
Estas modificaciones legislativas permitirían que los
procesos de concentración desembocaran en entidades que tendrían la forma de federación
o confederación de cajas o una Caja de Cajas, preservando el modelo social de
las mismas y haciéndolo compatible con la necesaria solvencia y con la defensa
del empleo y sus condiciones.
La ejecutiva de la Federación Estatal de Servicios
Financieros y Administrativos de CCOO (COMFIA – CCOO) reclama de los distintos
Gobiernos, central y autonómicos, y del resto de instituciones políticas y
económicas, la voluntad política necesaria para afrontar estos cambios con el
necesario respeto al modelo social de las Cajas de Ahorros, que representa, en
si mismo, un bien común a toda la ciudadanía, dentro del sistema financiero
español.
Del mismo modo la Ejecutiva de COMFIA CCOO renueva su
compromiso con la plantilla de Caja Castilla la Mancha con independencia de la
discrepancia de cómo se ha llevado a cabo la adjudicación y de las
incertidumbres legales que la misma plantea.
En primer lugar, para defender su empleo y sus
condiciones laborales dentro de este proceso en el que la plantilla no es
responsable y conscientes de que esta solución forzada supone un desafio común.
En este sentido, la Comisión Ejecutiva de COMFIA CCOO
asume y apoya como suyo el pronunciamiento público que, el pasado 4 de
diciembre, realizaron las secciones sindicales de CCOO, UGT, CSI-CSIF y CSICA
de CCM.
En segundo lugar, explicitar nuestro compromiso con la
transparencia, conscientes de que gestores y administradores tienen
responsabilidades pendientes en este proceso y que llegado el momento será necesario exigir.
Y por último, renovar nuestra apuesta para que el grupo
financiero CAJASTUR resultante siga adoptando una fórmula de gobernanza
societaria acorde con el Modelo Social de Cajas de Ahorros.
Empleo, viabilidad y modelo social son las claves de
nuestro compromiso para ordenar el sector del ahorro, invitamos a todos los
agentes interesados en el sector a valorar esta iniciativa en este momento de
cambios e incertidumbres. Aspiramos a que dentro de 30 años, y más, existan
unas entidades que no sólo se llamen, sino que sean cajas de ahorros, serán
distintas a las actuales como las actuales lo son de las de hace 30 ó 150 años,
pero serán.
Toledo, 11 de diciembre de 2009
Resolución aprobada por la Ejecutiva Federal de la Federación de
Servicios Financieros y Administrativos de CCOO, reunida en Toledo el
11 de diciembre de 2009.COMUNICADO DE LA RESOLUCIÓN