El viernes pasado, ante las informaciones que nos llegaban por el mal
funcionamiento de la nueva oficina ágil puesta en marcha por Bankia en Las
Palmas, dos delegados de CC.OO. se personaron allí para constatar la veracidad
de las mismas. Lo que nos encontramos allí fue un auténtico desastre, indigno de
una entidad seria.
El objeto de la llamada oficina ágil, según se nos transmitió por parte de la
empresa, era, por un lado, descongestionar de público a las oficinas
circundantes, fundamentalmente de ventanilla, para que pudieran centrarse en la
actividad comercial; y por otro, establecer un centro de atención rápida para
todos aquellos clientes que por el carácter sencillo del servicio bancario que
requerían, necesitaban una oficina con un número amplio de ventanillas que en un
tiempo corto de espera les solucionasen el mismo.
CC.OO. hemos constatado, por el contrario, que el tiempo de espera supera con
creces lo razonable, hasta alcanzar en no pocos casos ¡1 hora!. La clientela
(incluidas personas de edad avanzada) aguanta estas larguísimas esperas de pie
ya que, como la previsión era de una oficina de operativa rápida y un tiempo de
espera de cinco minutos, se estimó que no eran necesarias sillas.
Los trabajadores están demostrando una profesionalidad encomiable en su quehacer
diario, en un entorno de trabajo realmente difícil y con quejas constantes de la
clientela; ante esta situación y la sobrecarga de trabajo existente, los
trabajadores han llegado incluso a no librar algunas de las tardes que les
corresponden.
Las razones de este servicio tan deficiente están claras:
-
De una plantilla de diez personas, que permitiría tener siempre como mínimo
5 ventanillas abiertas, varios compañeros están disfrutando vacaciones (con
todo su derecho), pero la empresa no les está sustituyendo, lo que
evidentemente reduce la pretendida agilidad. -
Como consecuencia de esta no sustitución de las ausencias, las ventanillas
tienen que encargarse de operatoria que habitualmente habría de realizarse
en mesa, ralentizando más el proceso. -
El sistema informático, que aquí iba a tener mayor velocidad para agilizar
la operatoria, en realidad va más lento que en el resto de las oficinas. -
Los clientes que requieren operatoria rápida de ventanilla de todas las
oficinas cercanas han sido ya desviados a la ágil, pero los clientes de la
anterior oficina en cuya ubicación está ahora la nueva – incluyendo a los
vips que todos los días ponen el grito en el cielo y la reclamación en las
espaldas de los empleados- aún no han sido trasladados o
segmentados en las oficinas cercanas, como debió hacerse desde un principio.
CC.OO. exige soluciones urgentes e inmediatas ante estas anomalías y
carencias, que apuntan a una lamentable falta de previsión y a una gestión
también lamentable de este proyecto.
11 de Noviembre de 2013