Ante los últimos casos que se están produciendo en
distintas zonas, desde CCOO queremos
avanzar algunas consideraciones.
La primera es que no hemos de dejarnos llevar en
exceso por la manida frase, que tanto se utiliza en las Direcciones Regionales,
y que viene a decir que «a un empleado de banca que se precie no debe de
temblarle el pulso a la hora de autorizar y, sobre todo, proponer operaciones de
riesgo» Vale. El pulso no debe temblarnos, pero ha de ser seguro y sereno a
la hora del cumplimiento de las
instrucciones del banco.
Puesto que el incumplimiento normativo acarrea a
los trabajadores más inconvenientes que ventajas, desde
CCOO creemos que entre todos deberíamos reflexionar sobre los
siguientes puntos:
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En CCOO pensamos que si los condicionados de
las propuestas no pueden cumplirse, el sistema no debería de hacer posible la
formalización de las operaciones, salvo que constase fehacientemente su
exención.
Por otro lado, en CCOO también creemos que
la exagerada presión por alcanzar objetivos comerciales, unida a la excesiva
carga de trabajo en demasiadas oficinas, conlleva un aumento de las
posibilidades de cometer equivocaciones. En estas circunstancias, es
absolutamente erróneo pensar que la solución al problema pasa por la imposición
de sanciones -INCLUIDO EL DESPIDO- a los empleados y empleadas.
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LAS OPERACIONES SE FIRMAN BAJO LAS INSTRUCCIONES ORGANIZATIVAS DEL BANCO. |
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Por lo tanto, SI NO SE CUMPLEN ESTAS INSTRUCCIONES, LAS OPERACIONES |
Uno de marzo de
2016