Operinter Madrid, una de las empresas del Grupo «Alonso Salcedo», y a través de su sociedad instrumental Operpicking, contrató en mayo de 2015 la gestión logística de Global Leiva (BLANCO) y en esta misma operación se subrogaron los 83 trabajadores que se ocupaban de esta gestión para «Global Leiva» (Blanco).
Desde
entonces Operpicking ha venido realizando este servicio logístico a Global
Leiva (Blanco), además de otros servicios menores a otros proveedores
(Carrefour entre otros) sin que a los trabajadores se les comunicara ninguna
incidencia al respecto. El 9 de diciembre de 2016 la cadena de ropa
Blanco anunció la liquidación de la compañía y el despido de toda su
plantilla.Ante la situación actual extrema de «Blanco»,
han decidido presentar un concurso de acreedores voluntario. Sin embargo a los trabajadores de Operpicking se
les ha dejado de abonar las nóminas en
Noviembre de 2016, no han cobrado la paga extra de Navidad ni tampoco la
nómina de Diciembre. En la reunión
mantenida el pasado 22 de Diciembre
Representantes de los Trabajadores que han solicitado el concurso de
acreedores y están esperando el nombramiento del Administrador Concursal y
que mientras la situación no se resuelva
con la liquidación total de la plantilla a través de un ERE no van a pagar las
nóminas de los trabajadores de Operpicking, Operinter Madrid se niega a responsabilizarse
de estos pagos adeudados por Operpicking
a sus trabajadores. A fecha actual y solo se ha abonado el
50% de la nómina de Noviembre de 2016 adeudada.
Operinter Madrid
es propietaria y administrador único de Operpicking, una simple sociedad
instrumental el alquiler
de la nave industrial en la que
Operpicking realiza su actividad (Calle Nantes, s/n, 28981, Parla, Madrid) lo
paga Operinter.
Los
trabajadores de Operpincking, con unos salarios mensuales medios de apenas 800
euros, sin capacidad de ahorro y con problemas en el día a día para alimentar y
cobijar a sus familias en plenas Navidades, tienen que soportar con sus nóminas
la ingeniería económica que practican unos y otros para aliviar la nefasta
gestión que han hecho del negocio.
Los
trabajadores tienen la firma sospecha de que la presentación voluntaria a un concurso
de acreedores por parte de Operpicking es solo el paso previo para
continuar la actividad de gestión logística con otros clientes distintos al
Grupo Leiva posiblemente a través de Operinter Madrid, liquidando la marca instrumental Operpicking y despidiendo a todo
el personal que en su día se subrogó desde Grupo Leiva, dejando a cargo del
SEPE y del FOGASA (dinero de todos, público) su futuro y las deudas que no sean
capaces de abonar con la ejecución de un aval firmado en 2015 con el Grupo
Leiva para abonar indemnizaciones.