y
cuyo objetivo es mejorar la relación comercial de los gestores con los clientes,
para que así,se conviertan en embajadores de la
marca, se genere orgullo de pertenencia y seanprescriptores
de la entidad.
Todo
esto nos lleva a una reflexión: ¿Puede una plantilla poco motivada, con escaso
reconocimiento del desempeño de su trabajo,
sometida a presiones con los rankings, saturadas de trámites
burocráticos, presiones soterradas, mal valorada y amenazada, transmitir
fortaleza, seguridad y calidad de servicio?.
¿Cuál es el objetivo del programa; que en la encuesta
parezca que somos 10 o que seamos de verdad un BANCO 10?
Una
vez más, se ha dejado atrás un aspecto
tan fundamental como es el factor humano. O dicho de otra manera, se hacen
protocolos de calidad hacia el exterior para medir lo que nos falta, pero no se
crean hacia lo interno para corregir lo que no se practica. No hay intención
alguna de reflexionar en qué medida podemos y debemos mejorar en la
consideración de las personas que trabajamos en esta entidad.
Aquí
se sigue pensando que las personas son «números», a las que
con «garantizarles» el puesto de trabajo, en época de crisis, han de
sentirse en deuda, y por tanto, están justificadas las actuaciones bajo
presiones insostenibles.
CCOO entendemos que una empresa 10 se distingue de las
demás por su capacidad de crear valor añadido a su plantilla, haciéndoles que
se desarrollen personal y profesionalmente a través de la confianza, la
dignidad y el respeto. Para conseguir que la plantilla se sienta embajadora de
la marca y generen orgullo de pertenencia, las empresas excelentes establecen
cercanía con sus trabajadores y trabajadoras, conocen sus cualidades, puntos
fuertes y capacitaciones, también sus expectativas y necesidades dentro de la
empresa, en vez de forzar estereotipos preestablecidos, y sin duda,
manifiestamente mejorables.
Proponemos y apostamos por iniciar este
camino, pero para ello hay que trabajar con coherencia. No basta con pensar y
exponer un programa, es necesario e imprescindible que en la realidad del día a
día haya coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.
Desde
CCOO, para construir un “BBVA10”, el Banco debe prestar especial atención a su
capital más preciado, los trabajadores y trabajadoras, y que los proyectos
contemplen la búsqueda de mejoras de satisfacción tanto para los clientes
externos como para losinternos.
Seguimos trabajando, seguiremos informando.
Octubre 2013